x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
El Forofillo : El blog de Fran Pérez
El Forofillo : El blog de Fran Pérez

Agua, agua y más agua

El Forofillo Fran Pérez

Agua, agua y más agua

JESÚS CASO
Actualizada 15/09/2018 a las 18:13
Etiquetas
A+ A-

Dicen que al enemigo, ni agua. No se le puede conceder ni medio metro, ni un aliento, ni un pase, ni una pérdida ni medio miligramo de esfuerzo. Y cuando lo veas en el suelo, moribundo, hay que rematarlo. Nunca dejar que se levante, que recupere un hálitode vida o que siga respirando porque, como las cobras, te morderá y no te dará segundas opciones. Pues Osasuna es esa ONG que va levantando moribundos, que no es capaz de apuntillar al rival, en este caso el Nàstic, que no conocía la victoria esta temporada. Hasta la visita de los rojillos, claro.

 

Manu del Moral celebra con un compañero el gol del Nàstic ante las cabezas gachas de Aridane y Lillo. LFP

 

Ni agua, ni pan, ni la mano para levantarse. Esa es la actitud para ganar en esta vida. Es triste, es lamentable y poco solidario, pero en esto del fútbol las cosas están escritas hace más de un siglo, y siguen imperando hoy en día. Los rojillos tenían una buena ocasión para lavar la imagen de visitante, denostada para los intereses de la parroquia navarra en el dubitativo arranque de campaña en el que el proyecto está todavía sin asentarse. Dos visitas y dos derrotas. Tres goles en contra y ninguno a favor. Se puede mejorar...

Osasuna nadó en la orilla del Nou Estadi de Tarragona, una tierra que tanto conocemos los de estos lares, para morir en la orilla y sin premio. Estéril viaje cuyo castigo se prolonga con la lesión de Xisco y cuya medio buena noticia es el papel destacado de Brandon Thomas, un chaval que nos puede dar mucho, que se erigió en el mejor del equipo. Por lo menos sobre seco, ya que sobre mojado...

Nunca mejor dicho. Llueve sobre mojado, y es que los errores de Mallorca y Granada se repitieron hasta la saciedad, hasta el aburrimiento, en el segundo tiempo. Porque en el primero la cosa era distinta, la situación prometía, parecía que el encuentro se podía sacar con un empate, como mal menor. Porque no se sufría atrás, quitando alguna que otra Aridanada de esas que el majorero hace y que, si no cuestan gol, nos salvamos.

Arriba, Brandon rompía con su velocidad a una defensa local atenazada por el mal inicio de temporada, por la presión de tener que ganar sí o sí y querer empezar a sumar para abandonar el pozo de la tabla. De esa tensión se beneficiaba un Osasuna que bailaba al son de Íñigo Pérez, con tres centrales y Vidal y Clerc de carrileros, con un Rubén García que despertaba conforme pasaban los minutos y un David Rodríguez que daba la réplica a Xisco, retirado por lesión antes de tiempo.

Osasuna se gustaba, nadaba a favor de la corriente y el partido llegaba al descanso con signo rojillo, mejor dicho, osasunista, ya que los nuestros se las prometían felices y esta vez lucían la camisola blanca con pañuelico en el cuello. "Con ajustar cuatro detallitos y juntar las filas, cuidando la retaguardia, nos traemos a Pamplona como poco un punto, chavales". Esas palabras resonaron en los oídos de la hinchada navarra, que volvía ante la pantalla a certificar el triunfo y el hundimiento del rival medio herido.

Arranque parecido, con dos llegadas e incluso Brandon animándose a chutar. Y de golpe y porrazo se desató el diluvio universal, empezó a jarrear como no se ha visto por aquellas latitudes costeras y el agua purificó a unos y a los otros los ahogó, los anegó y pareció hacerles olvidar qué estaban haciendo y cómo lo estaban haciendo.

Agua que no has de beber, déjala correr. Es lo que pensaron Nacho Vidal y Oier, que salieron a por Tete como yo salgo al encuentro de mis gatos, Thor y Nana, blandito y cariñosón como soy a mi tierna edad. Y le dejaron correr al Morente, que pilló la vertical, metió a la espalda de los tres centrales por donde cayó Manu del Moral, seguido con la vista por Aridane. Y el delantero, que lleva en esto del fútbol más años que agua lloviendo sobre la Tierra, la colocó en el palo corto. Rubén? Bien, gracias. El cuero entró llorando, y nosotros llorando porque no estaba el chaval, Juan Pérez, que para el caso es lo mismo.

Tocaba remontar. Tocaba remar, bogar, nadar, pelear contra el agua, buscar un gol, caracol miricol saca los cuernos y vete al sol. Si se quería sumar, claro. Pero nada. Ni remontar, ni remar, ni bogar, ni nadar. Pelear sí, mucho. Pero sin frutos. Y el caracol se quedó en la concha, que no Velasco. Resguardado, a la espera de que deje de llover y ya si eso, en la siguiente salida, a ver si los rojillos suman algo. Pero será muy tarde. porque ahora llegan dos encuentros en casa. Sporting y Numancia. Qué veremos?

Mal encuentro en Tarragona, cerca de esa playa de Salou donde tanto nos bañamos pero poco nos mojamos. Los que se mojaron fueron los locales. Agua, agua y más agua. El proyecto no termina de arrancar, falta oxígeno, muchos bracean sin encontrar sitio en el campo, pero es lo que hay. Esperemos que los dos encuentros en casa sirvan para ver mejor fútbol y, de paso, su sumamos seis punticos, poder oxigenar el ánimo encharcado de la afición...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Etiquetas
Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra