Que no era un cero, que era una O

Publicado el 01/10/2017 a las 20:30
Vaya por Dios. Menudo disgustazo que me traigo, oigan. Que llevábamos en este santo país de marras hablando desde hace meses del 1-0, del dichoso y cansino 1-0, y yo preguntándome una y otra vez a ver qué demonios de partido me he perdido, que no sé quién ha ganado, o perdido, porque claro, en todo encuentro con esos guarismos hay un vencedor y un vencido, un ganador y un perdedor, uno victorioso y uno derrotado, y nadie sabía darme respuesta. Y mirad que pregunté pero nadie me sacaba de la duda. Y va esta jornada y se me abren los ojos. Se me iluminan las tinieblas que esperaban escondidas en mi nublada mente y se me hizo la luz. "Qué no, Fran. Que no es un cero, que es una O". De octubre.
Mal está mezclar política y deporte, eso lo he dicho por activa, pasiva, subjuntiva y desiderativa. No soy amigo de conjugar campos que casan como el agua y el aceite y en este caso el ejemplo es claro. Que se quieren hacer una consulta para independizarse? Perfecto. Con la ley en la mano que se dialogue y que se alcance un acuerdo. Que se prepare el referéndum de marras y que se vote. Una vez. Vinculante. por los siglos de los siglos. Y con o sin Amén, poder seguir adelante con nuestras vidas. No hay problema. Pero lo dicho, estancando cada una de las parcelas. De ahí que me llevara la sorpresa al enterarme que el 1-0 no era un resultado de fútbol, que era la dichosa fecha en la que se iba a celebrar la consulta catalana. Acabáramos...
Y en estas llega el Osasuna-Sporting. En una jornada revuelta en lo político y que dejaba campos vacíos, pese a poder albergar a miles de personas. Y con las calles llenas. Y con la llovizna flotando en el aire. Y con la incógnita de saber qué cara nos iba a mostrar nuestro equipo, si el 0-0 en Reus iba a ser bueno con una victoria o si por el contrario el Sporting de Gijón, con un plantel de quitar el hipo, nos iba a mojar la oreja. Como la lluvia. Y con estas dudas empezó a rodar el balón por el verde de El Sadar. ¡Bendito fútbol!
Bendito Fran Mérida. Bendito Quique. Bendito Rodri, bendito Diego, bendito Manu, bendito Oier. Bendito equipo, o equipito, que así me rima. Vaya partido se calzaron. Vaya manera de jugar, moviendo el esférico, triangulando, abriendo, centrando y rematando. Marcando para el minuto 9 con un pasazo de Quique, una finta de Sebas con balón en pase de la muerte, una puntilla de empalme de Torres que ni Mariño pudo atraparlo. Pero luego atrapó otros cueros. Una, y otra, y otra vez más. El meta visitante se convirtió en el mejor de los de Herrera, y eso dice mucho de Osasuna.
Porque los primeros 45 minutos fueron para grabar y poner en todas las escuelas de fútbol. De todo, y todo bueno. Fútbol, calidad, lucha, entrega, ocasiones, con el pero de un único gol que nos dejaba la alarma encendida en las cabezas, "que si nos confiamos somos muy malos", verás cómo al final en la jugada que menos peligro lleva nos empatan y se nos queda esta cara con la que hemos venido al mundo. De tontos. Honrados, pero tontos. Pero...
No. Esta vez no. Llevamos 7 jornadas, ni siquiera hemos cubierto una cuarta parte y Osasuna empieza a demostrar que es un equipo en construcción con visos de estar medio hecho. No se sufrió en la segunda parte. Es más, se disfrutó. Se aguantó el lógico arreón de los astures, pero sin sudar mucho. Y se sentenció. Con un gol de David Rodríguez a la hora de encuentro, con un balón filtrado de Mérida, maestro de ceremonias y hombre de batuta para que Quique encare a Mariño. Para que el meta desbarate la ocasión otra vez, pero no del todo. Para que David Rodríguez cace el rechace y marque el segundo. La fiesta de Osasuna, el 1 de octubre, se cambiaba en el luminoso y daba lugar al mañana, al 2-0, al dos de octubre...
Porque en esta vida hay que seguir mirando hacia adelante. Ya estamos en el 2-0, aunque el cero sea una O y se trate del segundo día de octubre. Ya se asoma la cabeza a la parte alta de la clasificación, ya se empiezan a recoger los frutos del trabajo bien hecho durante la pretemporada, asentando el proyecto. Para mi gusto, igual un poco antes de tiempo. Le daba un par de años para asentarnos e intentar subir de cara a los festejos del Centenario. Pero con este equipo, con este juego, con estos chavales, cómo no vamos a ilusionarnos? Hasta el propio Puigdemont hubiesefirmado un 2-O como el de Osasuna, aunque nada tenga que verr con el fútbol. Ahora, a por el Cádiz, el 7-O, ojito...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!