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El Forofillo : El blog de Fran Pérez
El Forofillo : El blog de Fran Pérez

Si nos ponemos serios...

El Forofillo Fran Pérez

Si nos ponemos serios...

JESÚS CASO
Actualizada 03/04/2016 a las 19:30
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Por fin hemos vuelto a ver un partido serio de Osasuna lejos de Pamplona. Y anda que no ha llovido ni nada, amiguitos. Porque sinceramente, los últimos desplazamientos nos habían regalado unos partidos que se quedan por debajo de la categoría 'truño'. Goleadas, mal juego, sin soluciones, expulsados... Vamos, como para encapsularlos en cintas de vídeo y ponerlos en las escuelas como ejemplo de qué no hacer cuando se juega a fútbol. En Montilivi, sin embargo, el equipo se puso serio y sumó un punto que, aunque a algunos deje templado, es importante.

 

Tano y Miguel Flaño, como dos jabatos, evitan el gol de Borja con Lekic presente. LFP

 

El Girona demostró que sigue manteniendo el equipazo que le llevó a los playoffs la pasada campaña. Un buen portero, una defensa segura y con centímetros, vital para las jugadas a balón parado. Un centro del campo que hace fluir el juego y unos delanteros y extremos más venenosos que una cesta de amanitas phalloides. Si a la receta le sumas que están en racha, la empresa a priori se presentaba como tarea casi imposible. Otro acicateeran los pobres partidos que los nuestros habían hecho fuera de El Sadar las pasadas jornadas.

Con semejantes antecedentes, sumar se presentaba como una tarea harto difícil. De ahí que el punto obtenido sepa a gloria, dulce, rico, quién sabe si al final de temporada se va a convertir en uno de esos puntos que te marcan la diferencia de ser segundos o terceros, sextos o séptimos. Todo lo que sea sumar, bienvenido sea. Pero hay mucho más que el punto obtenido. Hay una lectura que nos transmite cierta tranquilidad. El empate llega fruto del trabajo, de la tensión, del planteamiento... Punto de equipo total.

Martín había avisado del peligro del Girona. Y el peligro se dejó ver. Conlas internadas por ambos lados, haciendo sufrir a Oier y a Buñuel. Con los centros al área, exigiendo a Miguel Flaño y a Tano. Con los remates de Mata y compañía, calentando las manoplas de Nauzet. Y todo ello lo pudimos ver en la primera parte. Acoso sin derribo de un equipo que quería ganar y dar caza a los rojillos en la tabla, comprimiendo la parte noble de la clasificación.

Los primeros 45 minutos destilaron seriedad, destilaron trabajo previo, suerte y un pelín de sufrimiento. La ocasión más clara de ellos vino de un centro desde la izquierda que Nauzet, con sus puños, despejó hacia meta propia. El cuero pilló altura, se cruzó con el sol y cuando caía para adentro, David García hizo del Jabato y despejó de chilena el tanto más que cantado. Fue el primer aviso que se vio refrendado por el peligro de los locales desde la esquina.

Osasuna sufre en los córners en contra más que un bebé sin chupete. Tal cuál. Hay que trabajar, y mucho, los marcajes. Zonales o individuales, tanto monta que monta tanto. No pueden rematar con tanta facilidad los rivales. Y si lo hacen, habrá que pensar en no conceder saques de esquina o faltas en nuestro medio campo, aunque eso en una liga como la Adelante es más difícil que terminar la jornada laboral a las 18.00 horas. Nos ponen las canillas tambaleándose como si estuviésemos en medio de un terremoto.

Hasta el minuto 40 no llegó el primer disparo a puerta de los nuestros. Fue Torres, quién si no. Un error en el despeje de Becerra, un control de Berenguer y un zurdazo raso de Robertito, que atrapó el meta para arreglar su pifia anterior. Y poco más. Se exigió al equipo en labores de cierre, la creación para el segundo tiempo.

Vivos llegaron los nuestros al vestuario. Y en la reanudación, Berenguer siguió tan enchufado como había acabado la primera entrega de la película. El canterano se gustaba y desbordaba, pero en el pase final no encontraba rematador de amarillo. Y llegó la más clara para nosotros. O, por lo menos, la primera más clara. Con Alejandrito ganando un balón a botes que le dejaba ante Isaac. Con el portero despejando el uno contra uno. Con Urko rematando raso y con Lejeune, sobre la cal, evitando el gol visitante.

Mientras tanto seguían los locales con intención de abrir la lata, con un Tano inconmensurable y perfecto y con un Nauzet que no quería encajar gol.Martín permutó y metió a De las Cuevas en el verde. La calidad del alicantino se asoció con Torres, Urko y Alex 'Vanilla Ice' Berenguer y Osasuna se estiró. Tanto que pudimos habernos traído un premio mayor de tierras gerundenses si el mano a mano de Torres con Becerra no termina en un disparo al palo. Fue la segunda clara, y seguíamos sin premio.

Al final, cuando se fallan ocasiones claras por ambas partes, lo lógico es que el partido termine en empate.Y si no, que se lo pregunten a Nàstic y Córdoba, que ese 4-4 ha sido escandaloso. Pero lo mejor de todo es que Osasuna mostró actitud, que volvió la solidez defensiva con la que Martín amuebla al equipo desde la base y que arriba, por un pelo, no marcamos. Cierto es que el trabajo bien hecho da su fruto y la recompensa, aunque poca, nos permite seguirsumando.

Ya estamos en los 48 puntos, fuera de los puestos de playoff pero a dos de todos los que sumamos la pasada temporada. Sí, porque para saber a dónde vamos hay que saber de dónde venimos. Y a falta de diez jornadas, que si no me fallan las cuentas son 30 puntacosen juego, el objetivo está casi hecho. Cinco partidos nos separan del descenso. Un máximo de dos del ascenso directo. Y ahora nos visita el Elche, con Sergio León y toda la pesca. Pico, pala, Tano y la vuelta de Merino. El resto, tranquilos, que nos encargamos desde la grada.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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