Osasuna, Año Cero

Publicado el 18/05/2014 a las 21:09
No hubo milagro. No se dio la carambola. Somos equipo de Segunda División, es un hecho y no se puede cambiar. Con lágrimas en los ojos y en el corazón, como Patxipu, tirado sobre el verde con todo decidido, derramándose sobre el campo que tan buenos años le ha dado, que tanto sufrimiento le ha hecho pasar, que tantas alegrías y desilusiones le ha brindado. Ni en Almería, ni en Pucela, ni en Vallecas. Ná, de ná. Nosotros ganamos, pero los demás no ayudaron...
Osasuna dice adiós a 14 años de fútbol de lujo, del bueno, del de Primera División. 14 años en los que se ha sufrido la agonía de las últimas jornadas para salvarnos, de ganar al Valencia para entrar en Champions, de batir a Real Madrid y Barcelona, o ponerles las cosas difíciles. Ya no va a haber más de eso. Por lo menos el año que viene. Y a saber para cuánto tiempo lleva la cosa...
El club está esquilmado, las cajas sólo tienen telarañas y puede parecer que ha llegado el momento de decir aquello de "El último, que apague la luz". Pero nada de eso. Es lo que tiene ser de Osasuna. No nos vamos a rendir jamás y la afición, como lo ha hecho en toda su historia, ha demostrado y seguirá demostrando que somos de Primera. El equipo? Bien gracias.
Ha llegado la hora de abrir la puerta a mercenarios y engañagradas. Somos pobres, pero honrados. Armenteros, Andrés, Arribas, Silva, Cejudo, De las Cuevas... Son nombres que sonarán en las próximas fechas para largarse. Ya se sabe lo del barco y las ratas, pero el mal viene de antes. Viene de la falta de compromiso para con un equipo, con una ciudad, con una comunidad entera. Hay que tener algo dentro para ser de Osasuna, y no lo han tenido.
Con los cánticos de sirena del verano, que si Andrés se iba a Villarreal, que si Arribas al Sevilla, que si no se paga a los jugadores... Toda esa semilla podrida del inicio es la que ha florecido en la decepción final. Es, en el año en el que se nos ha ido el gran Gabriel García Márquez, la crónica de una muerte anunciada.
Igual mucha gente trata de buscar explicaciones, o lamentarse por no haber ganado al Valladolid, o al Valencia, o al Espanyol y al Celta, en los encuentros más recientes. Tratamos de entender qué carajo le ha pasado al equipo desde la goleada al campeón de Liga, el Atlético de Madrid. Olvidaos. Eso no nos va a dar de comer. Toca pasar página y asumir cuanto antes el trauma para empezar a construir un proyecto ilusionante.
Del partido contra el Betis? Gracias a los verdiblancos por no poner la carne en el asador. Jugando al 40 por ciento han hecho más que muchos de los que iban de rojo. El año que viene volveremos a vernos las caras, rememorando en Segunda la final de la Copa del Rey. ¡Quién lo diría! La vida, amigos, que es lo que tiene.
El partido arrancó como nos mola a los rojillos de siempre. Salida a por el rival y a hacer lo nuestro. La euforia fue tanta que se vino abajo la valla. Recuerdos de otra etapa, cuando calentaba grada, teníamos un grito de guerra que era "¡A la valla!", para animar al equipo. Pero esta vez pudo ser una tragedia. Eso sí, palabras como las del alcalde de Valladolid, dejando entrever que estaba premeditado algo que es un accidente, le revuelven las tripas a uno.
Parón. Retraso de partidos. 2-0 tras arreglar malamente la situación y casi que venía el 3-0. Transistores a todo volumen, comienzos del segundo tiempo a las 19.30 en todos los campos implicados. Salida del vestuario como si con los rojis no fuera la cosa, con la apatía y pachorra que tantas veces hemos visto este año. Y empezaron a torcerse las cosas.
Xabi Alonso, tras ganar la semifinal de la Champios League al Bayern, contestó a la pregunta "Crees que este grupo se merece una Copa de Europa?" de forma clara, de la que me acuerdo ahora. El bueno de Alonso vino a decir que "Merecer no se merecen los títulos, se ganan". Podemos utilizar la frase para el descenso, y vale igual. Osasuna no se merecía bajar, vale. Pero se lo ha ganado. Por indolencia, por dejadez, por crisis, por lo que sea...
Empieza el Año Cero. Ahora, a ver qué equipos suben a Segunda, qué equipos se quedan en Segunda... Y a preparar un proyecto para Segunda División. ¡Adelante, Adelante! Así se llama nuestro nuevo estatus. Decimos adiós, con pena honda en el alma, a la BBVA. Hola, Liga Adelante. Venimos con la intención de estar poco tiempo. O eso es lo que quiere esta gente que se deja hasta el último aliento por su equipo.
Me apena mucho la situación, como no podía ser de otra cosa. Las lágrimas amargas no las merece nadie. Pero de 20, tres se tienen que aguantar. Y llorar. Y nos ha tocado a nosotros. Mi mayor temor ahora es ver si el club es capaz de aguantar, de no desmantelar lo poco que queda. Saldrá un proyecto? Claro que sí. A las estrellas las veremos en la tele, en el Mundial, en el Plus. A Osasuna lo veremos en directo...
Vamos bajando la persiana que se nos echa la noche encima. Un placer, amiga BBVA, haber compartido tantos años. Siempre he dicho que para una comunidad como la nuestra, es un lujo tener a Osasuna en Primera. Pero que nos quiten lo bailao. Ahora nos ponemos el mono, aclaramos las gargantas y hacemos lo que siempre hemos hecho: apoyar a nuestro equipo. Porque estemos en la categoría que estemos, siempre vamos a estar animando y con los jugadores. ¡Aúpa, rojos!
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!