Oxígeno, que no es poco

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Fran Pérez

Publicado el 20/09/2013 a las 23:30

Decía el míster tras el partido contra el Getafe que nos falta aire, oxígeno, preparación y condición física. Vamos, que lo que viene siendo la planificación pulmonar había brillado por su ausencia en esa pretemporada que, otro año más, estaba destinada a conocer el extranjero más que a hacer el trabajo encomendado. Por comentar, oigan, que al menda lerenda ni le va, ni le viene ni le aparca al lado. Pero eso es lo que dijo el bueno de Gracia. Porque hoy es bueno, gracias a los tres primeros punticos conseguidos en la presente temporada. Cinco partidos y llega la primera victoria. Que no sea la última.

 

Llegó el oxígeno en forma de primera victoria. 2-1 al Elche y a por el Atlético. EFE

 

Dicen que ante el vicio de pedir está la virtud de no dar. Pero en este caso, tan necesitadicos que andábamos, qué mejor que darle a Javi el oxígeno que pide más que nada para no sufrir mucho. O por lo menos, no tan seguido. Que esos tres puntos nos sacan del descenso (aunque faltan todos por jugar) pero, lo más importante, nos dan un aire que cambia las tornas y permite que los corazones rojillos latan con alegría diferente. Y ahora, a por los del Cholo al Calderón...

Javi Gracia ya sabe qué es ganar con Osasuna, ya conoce las mieles del triunfo en Primera. Como todo bautismo, alegre y dichoso, aunque en el tramo final tuviésemos que apretarnos un pelín el corsé. Pero bueno, sarna con gusto no pica (sí, vale, mortifica) y lo importante es que se sacó adelante la victoria. Por lo civil o lo criminal, por activa o pasiva, porque lo valemos o no. Pero victoria y punto.

El técnico navarro modificó el once inicial con tras cambios respecto al Coliseum. Cejudo, Oier y Puñal se perdían la titularidad en beneficio de Joan Oriol, Loé y Sisi. Y los cambios (unos obligados y otros premeditados) le dieron la razón. Como también lo hizo el seguir apostando por Roberto Torres. Si lo vale, será por algo. Y así, con el once formado por Andrés, Lotès, Arribas, Oriol y Damiá; Loé y Silva, Sisi y Armenteros. Torres y Riera sobre el verde, nuestro equipo salió a por la victoria, pero sin agobiarse. Sabedores de que el tanque de aire anda como anda...

Para el minuto 15 ya nos habíamos adelantado. La pelea de Oriol Riera por un balón aéreo, la habilidad de Torres para conducir, la providencia de los santos para un mal despeje y la zurda de Armenteros se conjuraron para batir el marco del Elche de zurdazo raso y potente. 1-0. Mira, como en Getafe. Ya, pero jugábamos en casa y, aunque sea repetitivo, nos jugábamos la vida.

Y se demostró con un primer tiempo serio, aunque es cierto que el Elche rondó la portería de Andrés más que lo deseado. No sé si por oxígeno, por aire, por tensión o nervios, pero el caso es que el equipo se echa para atrás muy pronto. Y eso es sinónimo de condena a sufrir. Menos mal que Andrés sí que anduvo fino y evitó, hasta en tres ocasiones, que los ilicitanos nos empataran.

Con otra cara saltaron los rojillos al terreno en la reanudación. Es lo que tiene irse con ventaja, y sin que te hayan marcado en el descuento de la primera parte, ni que te hayan pasado por encima. Alegría, la que pusieron los nuestros en la reanudación y gracias a la que llegó el segundo tanto. Lotiès, haciendo de Cesc, metió un balón entre la defensa que cazó Oriol Riera. El gigante se zafó de su par tras controlarla y, cuando disparó, se topó con el pie de otro defensa. Pero la providencia, que se vistió de rojo este viernes, quiso que le cayera el cuero a huevo, con defensas y portero en el suelo, para empalmar a gol. 2-0. Tranquilidad.

Quizás esa ventaja tan amplia hizo que nos relajáramos. El caso es que Javi movió fichas y el equipo estaba esperando, viendo cómo cazaba la perrica para ver si sentenciábamos del todo a la contra. Pero claro, somos Osasuna, y nos va la marcha. Tanto como a Bertrán salir a taponar un centro como si fuera Marc Gasol. El pitolari, a tres metros y viendo que quedaba poco tiempo, añadió pimienta al partido y señaló los once metros. Entre la pimienta y la albahaca, fue Albácar el que marcó la pena máxima con Andrés arrodillado y pidiendo clemencia. Pero nada, monada, 2-1 y a sufrir...

Poco sufrimos, la verdad. El equipo, guiado por un gran Armenteros y con Silva como perro de presa en el centro, con Lotiès sacando poderío aéreo y Sisi infatigable, cerró filas y puso el cuero donde menos peligro hacía: en el campo contrario. Ni siquiera el córner final, en las postrimerías del partido, nos hizo temblar. Por lo menos, temblar mucho. Se consiguió la primera victoria de la temporada y pillábamos aire en la clasificación. Por lo menos ya podemos decir que tenemos tres puntos. Ya lo que venga, bienvenido sea. Y si en el Manzanares rascamos algo, de perlas...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

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