Tribunales
El comandante Villalba ratifica que Leire Díez le ofreció ser "mano derecha" de la directora de la Guardia Civil
A cambio, la fontanera del PSOE le pidió información "comprometedora" sobre altos cargos de la UCO para "desestabilizar" las investigaciones relacionadas con el PSOE


Publicado el 08/07/2026 a las 05:00
Eran las 11:10 horas cuando el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba entraba a declarar como testigo en la Audiencia Nacional. Con el rostro cubierto por una mascarilla y una gorra, acudía a la citación del juez Santiago Pedraz por su presunta vinculación con la trama de la exmilitante socialista Leire Díez quien, presuntamente, trataba de entorpecer las investigaciones judiciales y policiales que afectan al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno. El alto mando ratificó que la también conocida como 'fontanera' de 'Ferraz' le ofreció ser asesor de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, a cambio de "purgar" el Cuerpo con información que pudiese perjudicar a algunos de los jefes encargados de pesquisas que afectan a la formación.
El comandante Villalba repitió ante el magistrado instructor la versión que ha mantenido hasta ahora en el resto de citaciones judiciales. Aseguró que Leire Díez le ofreció ser la "mano derecha" de la máxima dirigente de la Guardia Civil, Mercedes González, a cambio de obtener información "comprometida" de altos mandos encargados de las pesquisas que afectan a los socialistas. Entre las personas a las que la exmilitante quería perjudicar se encontraba al coronel Antonio Balas, responsable de la investigación que concluyó con la condena contra el exministro José Luis Ábalos, entre otras.
Según expuso el alto mando, la 'fontanera' del PSOE le pedía datos con los que pudiese "acabar con la UCO" y, en contraprestación, ella le aseguró que iba a "restaurar su honor". El comandante de la Guardia Civil se encuentra retirado de su cargo como consecuencia de su imputación en el 'caso Koldo' por haber recibido pagos irregulares del empresario Víctor de Aldama a cambio de, presuntamente, ofrecer líneas móviles ocultas y de ejercer como "topo" para que la red que este conformaba junto al exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García pudiesen estar al tanto de los movimientos de la Benemérita.
El comandante confirmó también que había acudido a dos reuniones con Leire Díez los días 10 y 26 de marzo del año pasado en un restaurante de la localidad madrileña de Leganés. Durante el primer encuentro, la exmilitante socialista le habría ofrecido varios destinos a elegir dentro del Cuerpo, entre los que destacaba el de asesor de la dirección general; un puesto que habría permitido a la trama acceder a información privilegiada. No obstante, según testificó, declinó la oferta y aceptó acudir a una segunda reunión con el objetivo de "destaparla".
Estos movimientos coinciden temporalmente con los encuentros que la propia exmilitante socialista mantuvo con la todavía directora de la Guardia Civil -"cuatro o cinco cafés", según relató la propia Mercedes González ante la comisión de investigación del Senado hace dos semanas-. Uno de esos encuentros clave se produjo el 30 de abril de ese mismo año, fecha en la que, según las pesquisas, la 'fontanera' del PSOE le habría planteado la posibilidad de rehabilitar profesionalmente al comandante.
SU INTENTO DE CAPTACIÓN
Según los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la red intentó captar a Villalba para obtener información sobre los jefes del Cuerpo encargados de las investigaciones que afectan a la sede de 'Ferraz'. A cambio, le proponían una "rehabilitación profesional" -concepto que también empleó el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su comparecencia en el Senado-, prometiendo costear su defensa judicial en el 'caso Koldo' y reubicarle en un puesto en activo. A Villalba se le investiga en dicha causa por proporcionar presuntamente teléfonos seguros y dar chivatazos a la red de Aldama y Koldo García para la compra de mascarillas durante la pandemia.
Sin embargo, el comandante desconfió de la maniobra, grabó los encuentros y redactó un total de 62 minuciosas actas manuscritas que terminó entregando al juez. Por aquel entonces, la causa aún no había dado el salto a la Audiencia Nacional y estaba en manos del juez Arturo Zamarriego, titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid. En aquella comparecencia, el alto mando aseguró que rechazó colaborar, a pesar de que Díez presumía de una fuerte influencia política en el Gobierno, llegando a afirmar que podía intervenir en el nombramiento del futuro Director Adjunto Operativo (DAO) del Cuerpo y que tenía acceso directo al "one", término con el que se refería al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Según la UCO, el primer contacto con el guardia civil se produjo a través del exescolta Francisco Ortega, quien también declaró este martes ante el juez Pedraz por haber acompañado presuntamente a Díez a las reuniones con Villalba, ratificando la versión ofrecida hace meses.
El nombre del comandante también saltó a la luz durante los encuentros que Mercedes González -imputada recientemente en este caso- y la 'fontanera' del PSOE mantuvieron en la primavera de 2025. Según el relato que la dirección del Cuerpo y el Ministerio del Interior ofrecieron en el Senado, Leire Díez pidió expresamente a González la restitución de Villalba, una solicitud que hizo saltar las alarmas de ambos dirigentes.