Tribunales
Zapatero espera demostrar que las joyas fueron regalo del rey de Arabia Saudí aunque no las declarara a Patrimonio
El expresidente quiere entregar en los próximos días documentación para probar que las alhajas fueron entregadas en una visita oficial a España en 2007


Publicado el 20/06/2026 a las 05:00
José Luis Rodríguez Zapatero no quiso decirle al juez de dónde salieron las joyas. Pudo hacerlo el miércoles, cuando declaró como investigado ante José Luis Calama en la Audiencia Nacional. Pero no lo hizo. El magistrado abrió esa puerta al comienzo del interrogatorio y el expresidente la cerró con una sola frase: "No, no deseo prestar declaración por el recurso que se ha presentado".
Esa fue toda su explicación judicial, de momento, sobre el ajuar de 1.323.915 euros hallado en la caja fuerte de su oficina como exjefe del Ejecutivo en la madrileña calle Ferraz durante el registro practicado por la UDEF. Fuera de la sala, sin embargo, su entorno trabaja ya en otra versión: las joyas serían regalos del rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz, fallecido en 2015, que habrían sido entregados durante una visita oficial de éste a España en 2007, cuando Zapatero estaba en La Moncloa.
Su abogado, el procesalista Víctor Moreno Catena, dejó un plazo al final de la declaración. Calama preguntó cuándo estaría el expresidente en condiciones de declarar sobre las joyas. La respuesta fue breve: "Una semana, diez días. Como máximo". La defensa necesita ahora papeles -o al menos algún rastro documental- para sostener que las valiosas piezas halladas no proceden de una entrada irregular en suelo español ni de un patrimonio oculto, sino que responden a obsequios protocolarios recibidos hace casi dos décadas.
La versión tiene recorrido jurídico en el supuesto de que logre acreditarse. Si las joyas fueron un regalo oficial recibido en 2007, la defensa intentará combatir la imputación por contrabando y fraude fiscal. También jugará la carta de la prescripción por el tiempo transcurrido. Pero hay un problema de entrada: esas piezas no figuran en la relación de presentes que Zapatero entregó a Patrimonio Nacional al dejar el Gobierno.
Y esa lista existe. Al final de su mandato se incorporaron al patrimonio público 531 obsequios recibidos durante sus algo más de siete años como presidente. En ese inventario sí aparecen regalos de procedencia saudí. Tres relojes y una figura ornamental con oro y plata, según la documentación conocida. Entre los primeros, piezas de sobremesa doradas con esmeraldas entregados por el monarca y una escena del desierto con palmera, jaima y figuras humanas en oro y plata. Pero no aparecen collares, pulseras, pendientes, sortijas ni los conjuntos de alta joyería que ahora investiga Calama.
Ahí está el agujero que la defensa tendrá que coser. Por qué unos regalos saudíes sí fueron entregados al Estado y otros, los más valiosos, acabaron años después en una caja fuerte de la oficina del expresidente en Ferraz. El entorno de Zapatero sostiene que eran presentes para su esposa, Sonsoles Espinosa, que fueron recibidos a través de los circuitos de protocolo de la época y guardados durante años sin que el matrimonio conociera su valor real. También alega que entonces no existía una regulación como la actual sobre regalos a altos cargos.
Calama, de momento, no tiene eso por acreditado. Lo que sí tiene es una tasación de la reputada joyería Ansorena y una pieza separada por presuntos delitos contra la Hacienda Pública y de contrabando. En el auto de apertura de la misma, el juez sostiene que el origen de las joyas "no está justificado". Y no habla de una colección menor.
La más cara es un collar de oro blanco de 18 quilates, con diamantes y dos esmeraldas naturales de Zambia, valorado en 278.000 euros. La segunda, otro collar de oro blanco con 13 zafiros de Tailandia y diamantes, alcanza los 220.000. La tercera, también de oro blanco, con rubíes naturales y diamantes, está tasada en 155.000.
Después vienen las piezas de cinco cifras, que tampoco tienen que ver con herencias familiares. Una pulsera de oro blanco con tres esmeraldas de Zambia y diamantes, 95.000 euros. Una sortija tipo 'cocktail' con esmeralda central, 85.000. Unos pendientes largos con cuatro esmeraldas naturales, 80.000. Una pulsera con siete zafiros, otros 80.000. Pendientes modelo 'chandelier' con ocho zafiros, 70.000. Una pulsera con rubíes y diamantes, 72.000. Otros pendientes, estos de rubíes, 60.000. Y una sortija de rubí, 26.500.
El miércoles, Zapatero no entró en ese terreno. Se refugió en el recurso presentado contra la apertura de la pieza separada. Calama aceptó que no declarara entonces, pero dejó claro que la explicación tendrá que llegar. Y el juez ya venía de una declaración en la que no toleró demasiados vacíos de memoria por parte del imputado.
Lo hizo con Portonovo, el restaurante en el que se sitúa una comida vinculada por la UDEF a una posible sociedad en Dubái. Zapatero no recordó si asistió. Calama le afeó no haberlo comprobado: "Creo que debería haberlo visto usted si la comida tuvo lugar con usted o sin usted". También le apretó por un eventual viaje a Emiratos Árabes con Julio Martínez Martínez, 'Julito'. Cuando el expresidente dijo que no lo recordaba, el juez le cortó: "No estamos hablando de las calendas griegas. Emiratos Árabes Unidos no es Portugal".