Política
Sánchez y Feijóo dan un giro a sus estrategias ante la larga precampaña para 2027
El presidente del Gobierno ha admitido la posibilidad de adelantar unos meses los comicios


Publicado el 20/06/2026 a las 11:32
Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo han dado esta semana un giro a las estrategias que habían venido manteniendo hasta ahora de cara a las elecciones generales, al admitir el presidente del Gobierno la posibilidad de adelantar unos meses los comicios y abrir la puerta el líder del PP a gobernar con Vox.
En medio de los casos judiciales que afectan al PSOE, tanto la oposición como algunos socios de investidura de Sánchez están reclamando el fin de la legislatura y la convocatoria de comicios.
Frente a ello, el jefe del Ejecutivo ha seguido asegurando que las elecciones serían en 2027, pero mientras que había venido exponiendo que agotaría su mandato, que podría extenderse hasta el verano del próximo año, ahora ha dejado abierta la puerta a llamar a las urnas algo antes.
No lo ha descartado después de que el PNV y Coalición Canaria hayan defendido en los últimos días que, en caso de que el Gobierno no logre sacar adelante el proyecto de ley de presupuestos para 2027, convoque elecciones.
"SI SE TIENEN QUE TOMAR DECISIONES, LAS TOMAREMOS"
Repetidas veces Sánchez había afirmado que culminaría la legislatura incluso aunque no se aprobara ningún nuevo presupuesto, pero al plantearle el pasado jueves si mantiene esa intención o se abre al escenario que piden esas dos formaciones, varió su discurso.
"Negociaremos con ellos, y si se tienen que tomar decisiones, pues las tomaremos efectivamente cuando se produzcan esas hipótesis", dijo el presidente del Gobierno, que, no obstante, afirmó que el objetivo es aprobar unas nuevas cuentas del Estado y que van a "sudar la camiseta" para ello.
El calendario de tramitación de los presupuestos está condicionado por la fecha en la que el Gobierno los remita a las Cortes, que a su vez puede verse afectado si el Congreso rechaza un paso previo, la senda de estabilidad, y el Ejecutivo tiene que volver a presentarla.
Si se cumplieran los plazos habituales, el proyecto de ley presupuestario debería llegar al Parlamento antes del 1 de octubre, con lo que la primera gran prueba que deberían superar, la del debate de las enmiendas de totalidad que presenten los grupos, sería a finales de ese mes.
En caso de prosperar alguna de esas enmiendas, ahí acabaría el recorrido del proyecto de ley, pero si no, continuaría la tramitación hasta una votación definitiva a finales de diciembre.
Lo que sí ha querido dejar claro Sánchez ante la posibilidad de un adelanto de las elecciones, es que no serán este año, sino en 2027.
Fuentes del Gobierno explican que si se convocan unos meses antes del límite de la legislatura, en realidad sería un mero adelanto técnico.
Por tanto, si se cumpliera esa hipótesis, hay bastante probabilidad de que los comicios fueran en febrero o marzo, antes de los municipales y autonómicos del 23 de mayo y con los que Sánchez ha garantizado que no coincidirán en un "superdomingo" electoral.
PASO ADELANTE
A la espera del momento en que habrá que acudir a votar, el Partido Popular sigue aumentando su presión a los socios de investidura de Sánchez que dan por acabada la legislatura para que pasen de las palabras a los hechos y se muestren favorables a apoyar una moción de censura.
"Hagámoslo, y si no, no sigamos tomando el pelo a la gente", les ha apremiado Feijóo.
Esa moción de censura contaría con el apoyo del partido de Santiago Abascal, con quien por vez primera el líder del PP se ha abierto esta semana a pactar para formar un Gobierno de coalición.
Feijóo ha dado ese paso adelante tras haber venido defendiendo gobernar en solitario, y aunque sigue creyendo que es bueno un Ejecutivo solo del PP, argumenta que aceptaría el resultado de las urnas si es que necesita coaligarse con Vox para dar al país una estabilidad que considera imprescindible.
Este movimiento llega después de la serie de acuerdos que ambos partidos han cerrado en Extremadura, Aragón y Castilla y León, y que negocian también para Andalucía.
Acuerdos que allanan el camino a ese entendimiento en el ámbito nacional que ya asume Feijóo, y que los socialistas aspiran a que evidencien una serie de políticas que lleven a muchos ciudadanos a expresar su rechazo en las urnas y decantarse por una opción progresista como la que representan.