Accidente ferroviario
Adif reduce la velocidad de cada vez más líneas por las incesantes quejas
El gestor tuvo que limitar ayer parte del recorrido del entorno de Angrois, además de mantener vigilados diez puntos de Valencia y Barcelona


Publicado el 23/01/2026 a las 05:00
Adif ha anunciado que los trenes deben reducir temporalmente la velocidad máxima a 220 kilómetros por hora (km/h) en la línea Madrid-Ourense-Santiago en el entorno de Angrois. Antes del accidente del pasado domingo en Adamuz, el suceso más grave registrado por los trenes españoles fue el de Angrois hace 13 años en esta misma línea. La limitación se ha llevado a cabo tras varios avisos de maquinistas por el estado de la vía.
En concreto, la reducción del máximo al que pueden circular los trenes por esta línea pasa de 300 a 220 km/h "por defectos de geometría en aparatos de dilatación" en el tramo que va del punto kilométrico 56,200 al 84,200, según informaron a Europa Press fuentes conocedoras de la decisión. Estas limitaciones se aplican como protocolo de seguridad cuando hay una alerta por vibraciones, como en este caso.
Además, tras dos días de idas y venidas, este jueves las líneas de alta velocidad de Madrid con Barcelona y Valencia han amanecido con limitaciones de velocidad, pero solo en seis puntos concretos en una, y en cuatro en la otra. Adif informó a primera hora de que levantaba los topes de velocidad en la línea Madrid-Barcelona, menos en seis puntos donde se circulará a 230 km/h en lugar de 300 km/h. En el caso de Madrid-Valencia mantiene limitada la velocidad solo en cuatro puntos, pero en este caso en 160 km/h.
Los maquinistas ya han vuelto a reportar nuevas incidencias, confirman desde Adif, por lo que no se descarta que tengan que volver a limitar la velocidad en más puntos de la vía, como ocurrió con la ruta Madrid-Barcelona este miércoles, que tras reabrirla casi al completo a la velocidad habitual, estuvieron obligados a volver a limitarla por nuevas notificaciones.
Entre el Ministerio de Transportes y los maquinistas está habiendo ciertas fricciones. Mientras que los trabajadores (a través del sindicato ferroviario Semaf) aseguran que habían avisado a Adif de desperfectos en las vías llegando incluso a bajar la velocidad del viaje por su cuenta por su "profesionalidad y potestad", desde el ministerio indican en declaraciones a este periódico que estas denuncias tratan de "boicotear la operativa ferroviaria".
En esta misma línea, el propio ministro Óscar Puente ha indicado que los conductores habían notificado 25 incidencias en la jornada del martes en el trayecto Madrid-Barcelona, cuando antes del accidente no solía haber más de cuatro. Hizo hincapié en que los maquinistas están "claramente afectados" por lo que ha sucedido en Adamuz y están actuando "así, de esa manera". Puente explicó en rueda de prensa que los sistemas de control de la vía pasan por auscultaciones, controles objetivos y por la propia guía de los maquinistas. Sobre todo tras la convocatoria de huelga general de los maquinistas, a la que el ministro contestó que "tiene que ver las circunstancias anímicas que en este momento atraviesa el colectivo", aunque aseguró que sentarán a dialogar para que no se produzca.
Las limitaciones temporales de velocidad (LTV), como las que se han activado esta semana en Cataluña y Valencia, son restricciones transitorias impuestas al límite máximo de velocidad de un tren en un tramo determinado por motivos de seguridad, según explica el Ministerio de Transportes. "Es un procedimiento estándar que Adif implementa de manera regular como medida de precaución ante circunstancias coyunturales (intervenciones temporales en la infraestructura, circunstancias meteorológicas, detecciones de defectos en la vía...) y que se regulan en el artículo 1.5.1.10.2 del Reglamento de Circulación Ferroviaria aprobado en 2015", se indica en un documento remitido a los medios este jueves por Transportes.