Dimisión de Santos Cerdán
Cerdán demora la renuncia al acta de diputado que impide registrar su casa
En el PSOE no descartan que pretenda esperar incluso hasta el próximo día 25, cuando se prevé su declaración “voluntaria” ante el juez


Publicado el 14/06/2025 a las 05:00
Santos Cerdán no entregó este viernes su acta de diputado, como anunció la víspera en su carta de dimisión, tras encontrar el Tribunal Supremo indicios “consistentes” de que participó en la supuesta trama de adjudicación de obras públicas a cambio de comisiones por la que ya estaba imputado su antecesor en la secretaría de Organización del PSOE, el exministro José Luis Ábalos.
A las 18.00 horas cerró el registro del Congreso sin noticias suyas. En el PSOE asumen que acabará dando el paso. Podría hasta hacerlo este sábado, telemáticamente, si tuviera habilitada la firma electrónica -cosa que no consta, según apuntan en el grupo parlamentario- pero fuentes del partido no descartan que espere al día 25, cuando está prevista su declaración “voluntaria” ante el juez. De momento, ya se ha personado en la causa para tener acceso a las actuaciones judiciales.
La falta de premura en cumplir con una exigencia ética que él mismo reclamó hace algo más de un año a Ábalos - o, en marzo de 2023, al canario Juan Bernardo Fuentes Curbelo, Tito Berni, por el caso Mediador- tiene, a juicio de algunos de sus compañeros de partido, una razón de ser.
En el momento en el que pierda la condición de aforado, el magistrado que instruye la causa, Leopoldo Puente, podría ordenar a la UCO el registro de su domicilio o decidir su detención . “Supongo que eso es lo que estará pensando. Y estará protegiéndose”, asumen.
La instrucción está ya en el Tribunal Supremo porque Ábalos, hoy en el Grupo Mixto, se resistió como gato panza arriba, tras el estallido del caso Koldo, a abandonar el Congreso, la medida que ordenó Pedro Sánchez en un intento de cavar un cortafuegos que protegiera del escándalo tanto al Gobierno como a la formación. Por eso hay quien considera que, a priori, Cerdán no tiene incentivos para incumplir su palabra. Los podría tener económicos, pero en el partido prefieren creer que, en esto sí, optará por el camino más digno. Aunque son muchos los que ya no se atreven a dar nada por sentado.
El desconcierto es máximo. La inmensa mayoría -empezando por el presidente del Gobierno, según afirmó el jueves en su primera comparecencia en Ferraz desde que llegó a la Moncloa hace siete años- se siente engañada y traicionada. Cerdán llevaba más de un año negando su implicación en ilegalidad alguna a pesar de que había elementos que podían hacer pensar lo contrario: fue él quien introdujo a Koldo García en el partido y él quien sugirió a Ábalos, de quien fue número dos desde 2017 hasta su cese en 2021, que recurriera a sus servicios, primero como chófer y luego como asistente.
El dirigente navarro mantuvo que estaba limpio de polvo y paja hizo hasta el último minuto, incluso ya conocido el demoledor informe de la UCO con grabaciones que lo incriminan y pueden llevar a su imputación por integración en banda criminal y cohecho. El que logró cayeran muchas vendas de los ojos.
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CONSTERNACIÓN
Si el jueves fue Sánchez quien, rompiendo su silencio tras más de cuarenta días, pidió perdón por haber confiado en su palabra, este viernes fueron ministros como el de Justicia, Félix Bolaños, o el de Transformación Digital, Óscar López, los que proclamaron su consternación pero trataron de salir a flote con el insistente mensaje de que nadie está libre de garbanzos negros pero al menos ellos no actúan como el PP. “El PSOE no tapa la corrupción, la extirpa”, argumentó Bolaños.
La formación sigue en todo caso muy noqueada y temerosa de que la respuesta articulada por Sánchez, la remodelación de la dirección del partido en el comité federal del 5 de julio y una auditoria externa, se quede corta. Por lo pronto, muchos dan por sentado que el lunes, cuando tenga lugar la primera reunión de una ejecutiva que ya se puede considerar parcialmente saliente, se abrirá a Cerdán un expediente disciplinario y una suspensión de militancia a la que el presidente del Gobierno no aludió en su comparecencia, pero tampoco eso basta.
Bolaños descartó algo que sí creen que cabría al menos plantearse otros ministros y cargos del partido como una cuestión de confianza. “La mayoría se demuestra en las votaciones de cada día en el Congreso”, argumentó». En realidad, ni los socios terminan de ver esa opción, que los obligaría a retratarse. Pero la sensación de que será muy difícil levantarse está extendida y que hará falta “inteligencia y suerte” es clara.


