Fauna
Dónde se esconden las víboras más peligrosas de España: mapa del veneno
Cada año se registran entre 100 y 150 mordeduras de serpiente en España, la mayoría provocadas por víboras


Actualizado el 06/06/2025 a las 16:21
España alberga algunas de las especies de serpientes más venenosas de Europa. Aunque su presencia suele pasar desapercibida para la mayoría de la población, conocer su ubicación y características puede ser clave para evitar encuentros peligrosos, especialmente en entornos rurales o durante excursiones por el campo.
En territorio español habitan tres especies de víboras venenosas: la víbora áspid (Vipera aspis), la víbora hocicuda (Vipera latastei) y la víbora cantábrica (Vipera seoanei). Estas serpientes se distinguen de otras por su cuerpo robusto, pupilas verticales y una cabeza triangular bien definida.
Aunque su mordedura rara vez es mortal -gracias al acceso a antídotos y atención médica rápida- puede provocar efectos severos como dolor intenso, inflamación, necrosis e incluso trastornos cardiovasculares o neurológicos. Según los datos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, cada año se registran entre 100 y 150 mordeduras de serpiente en España, la mayoría provocadas por estas víboras.
¿DÓNDE SE ESCONDEN?
Los hábitats de estas víboras varían según la especie, pero todas prefieren entornos tranquilos, soleados y con buena cobertura vegetal:
- Víbora hocicuda: Es la más extendida y la que tiene el veneno menos tóxico de las tres presentes en España. Puede encontrarse en gran parte de la península, especialmente en áreas montañosas del centro, sur y oeste. Habita zonas pedregosas, matorrales y bordes de caminos rurales.
- Víbora áspid: La más venenosa de las tres. Presente sobre todo en el noreste, en comunidades como Cataluña, Aragón y parte del sistema Ibérico. Se siente cómoda en terrenos secos y soleados, entre roquedos y arbustos.
- Víbora cantábrica: Endémica de la cordillera Cantábrica, se refugia en bosques húmedos, pastizales y zonas de alta montaña en el norte de Galicia, Asturias y Cantabria.
Un reciente mapa elaborado por herpetólogos y apoyado en observaciones ciudadanas y científicas muestra que las mayores concentraciones de víboras se localizan en zonas de media montaña, especialmente entre los 800 y 1.500 metros de altitud.
PRECAUCIÓN SIN ALARMA
Los expertos coinciden en que las víboras no atacan si no se sienten amenazadas. De hecho, la mayoría de las mordeduras ocurren cuando los humanos pisan o manipulan a la serpiente sin darse cuenta. Por ello, se recomienda Usar botas altas y pantalón largo al caminar por el campo; evitar mover piedras o troncos con las manos desnudas; estar atentos al caminar por zonas con matorral denso y no intentar capturar o matar al animal.
En caso de mordedura, lo fundamental es mantener la calma, inmovilizar la zona afectada y acudir de inmediato al centro de salud más cercano. El suero antiofídico se administra solo en casos graves y siempre bajo supervisión médica.