Cataluña
Aragonès apuesta por "pasar a la siguiente fase" una vez se apruebe la ley de amnistía
Según el presidente de la Generalitat, la ley de amnistía, cuyo dictamen se votará este jueves en la comisión de Justicia del Congreso, debe permitir "la recuperación de los derechos"


Publicado el 06/03/2024 a las 12:09
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha asegurado en el Parlament que, cuando se apruebe la ley de amnistía, el independentismo deberá "pasar a la siguiente fase, que es ir a la cuestión de fondo" del conflicto.
"La represión es porque somos independentistas. Cuando las ideas se materializan es cuando se activan los resortes del Estado. La amnistía es una oportunidad, espero que todo el mundo esté a la altura de la responsabilidad del momento. Es una oportunidad única", ha dicho en la sesión de control al Govern en el pleno del Parlament de este miércoles, en respuesta a una pregunta del líder de ERC, Josep Maria Jové.
La ley de amnistía, cuyo dictamen se votará este jueves en la comisión de Justicia del Congreso, debe permitir "la recuperación de los derechos" y "dejar atrás" una "represión que afecta a muchísima gente y que muchos avalaron directa o indirectamente", ha dicho el president.
"Celebro que haya correcciones en este sentido y se apruebe finalmente una ley de amnistía que permita pasar a la siguiente fase", ha expresado Aragonès en alusión al PSOE y a JxCat, que ultiman las negociaciones de la ley.
En su intervención, Jové ha señalado que "las pocas horas que quedan para acabar de cerrar la negociación por la ley de amnistía tienen que servir, sólo pueden servir, para sacarla adelante con la máxima seguridad jurídica".
"Para desesperación de algunos, esto puede ser una realidad pronto, y nos tenemos que felicitar", ha asegurado Jové en su intervención, en la que también ha celebrado el dictamen de la Comisión de Venecia sobre la amnistía, "una victoria política y jurídica" ante "la enésima tentativa del PP para bloquear la ley".
No obstante, Jové ha advertido de que, una vez que se apruebe definitivamente la ley, tocará enfrentarse "a una judicatura que no tiene ninguna voluntad de respetar la voluntad del legislativo" y que pondrá "todas las trabas posibles para no aplicarla".