El CNI espió con el aval del Supremo a Aragonès al creerle el líder de los CDR
Los informes que han sido desclasificados por el Gobierno apuntan a que el vicepresidente catalán en 2019 ejercía su control "en la clandestinidad"


Publicado el 26/01/2024 a las 09:23
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) 'hackeó' en verano de 2019 con el 'software' espía Pegasus el móvil del entonces vicepresidente de la Generalitat Pere Aragonès porque creía que este era el líder "en la clandestinidad" de los Comités de Defensa de la República (CDR). "Aragonès, siempre al margen de su papel institucional y en la clandestinidad, ha continuado ejerciendo las funciones de coordinador de los CDR", fue uno de los argumentos que recogió entonces en uno de sus autos el juez del Supremo que controlaba los servicios secretos, Pablo Lucas.
La solicitud para infectar con Pegasus el móvil de Aragonès, se lee en otro de los documentos que el Gobierno acaba de desclasificar, era "no por su condición de vicepresident de la Generalitat, sino por la labor de dirección y coordinación de las actividades de los Comités de Defensa de la República (CDR)". Según fuentes cercanas al proceso judicial de Barcelona, la primera vez que el juez autorizó el 'hackeo' con el 'software' israelí del Grupo NSO fue el 24 de julio de 2019, cuando ya había acabado el juicio del 'procés' en el Supremo y los CDR calentaban motores a la espera de la sentencia.
El magistrado autorizó una primera prórroga del espionaje el 21 de octubre de ese mismo año, cuando las protestas por la sentencia que condenó a prisión a nueve de los líderes independentistas estaban en pleno apogeo en toda Cataluña y ya se había desarrollado la 'operación Judas' contra los cabecillas de los CDR. La última autorización que consta fue el 14 de enero de 2020, en vísperas de la pandemia y cuando la situación en las calles ya se había tranquilizado.
El Gobierno desclasificó el 16 de enero parte de los documentos sobre el espionaje a Aragonès, en particular los autos en los que se autorizó esta operación, accediendo así parcialmente a la petición del titular del Juzgado de Instrucción número 29 de Barcelona, Santiago García, quien investiga el espionaje a 18 líderes independentistas. La información que el juez de Barcelona había reclamado al Gobierno era, no obstante, mucho más extensa que la desclasificada. El instructor quería tener todos los detalles antes de interrogar, como imputada, este viernes a la exdirectora del CNI Paz Esteban, el único alto cargo gubernamental investigado por Pegasus.