Ferraz
Grupos de ultras radicalizan en Madrid las protestas en contra de la amnistía
Cargas policiales en una nueva manifestación ante la sede de Ferraz


Publicado el 08/11/2023 a las 07:27
La nueva y multitudinaria protesta contra la amnistía en Madrid provocó este martes por la noche el colapso del centro de la capital de España a cuenta de una marcha no comunicada que atrapó a miles de ciudadanos, amén de desatar, por segundo día consecutivo, más cargas policiales y violencia en las inmediaciones de la sede socialista de Ferraz. Ante el cuartel general del PSOE los antidisturbios, esta vez sí, aguantaron estoicamente cerca de tres horas de provocaciones de radicales de ultraderecha abiertamente violentos hasta proceder a disolver la manifestación originaria y no comunicada de manera expeditiva. Y, de nuevo, con los cuestionados gases lacrimógenos que ya usaron el lunes en la concentración mucho menos numerosa y menos agresiva.
La particularidad de este martes fue que la convocatoria primigenia contra la medida de gracia a los independentistas ante la sede del PSOE en Ferraz, tomada literalmente por los antidisturbios, desembocó en una segunda manifestación simultánea que, tras transcurrir sin previo aviso por la Gran Vía, acabó en una sentada frente al Congreso de los Diputados y, de paso, provocó un tremendo caos circulatorio.
El único partido parlamentario que apoyó esta convocatoria que se dispersó por el corazón de Madrid fue Vox, que llamó a los suyos a “manifestarse pacíficamente” al tiempo que exigió a la Delegación del Gobierno que “protegiera” ese derecho.
El líder de Desokupa, Daniel Esteve, y el controvertido ‘analista’ político de extrema derecha Alvise Pérez, que se habían volcado en las últimas 24 horas en los llamamientos a la participación en esta protesta al grito de “lucha frontal contra la represión gubernamental”, estuvieron a la cabeza de la protesta no autorizada frente al Palacio de la Carrera de san Jerónimo, que acabó sin incidentes.
Sin embargo, en las inmediaciones de la sede socialista de Ferraz, el perfil de los concentrados y manifestantes de este martes fue mucho más joven y, sobre todo, mucho radical que el que se había visto durante las protestas de los últimos días. En ese escenario, en el que según Delegación del Gobierno se congregaron hasta 7.000 personas, se vio desde el principio que iba a haber incidentes.
INSULTOS AL REY
En Ferraz los insultos al Rey, a la Constitución y a la Policía se escucharon casi con más insistencia que los improperios a Pedro Sánchez, a Carles Puigdemont o que los gritos contra la amnistía. Cantos del ‘Cara al sol’ y banderas preconstitucionales fueron dando paso conforme entraba la noche a duras provocaciones a los uniformados, que este martes había desplegado un gran operativo de seguridad. Un dispositivo compuesto por 320 miembros (siete grupos) de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios), algunos llegados en las últimas horas a la capital de España para reforzar la sede de Ferraz, epicentro de las movilizaciones contra la negociación de los socialistas con ERC y Junts.
Los grupos de encapuchados tuvieron los primeros encontronazos con los antidisturbios, muy contenidos, pasadas las 9 de la noche. Poco después comenzó el lanzamiento de botellas y petardos y bengalas contra los agentes. Y finalmente, tal y como buscaron desde el inicio los radicales, las cargas de la Policía para evitar que las embestidas de los ultras acabaran por romper el perímetro de seguridad.
A partir de ahí, el caos. Una batalla campal. Carreras, quemas de contenedores, golpes, gases lacrimógenos, cargas, salvas, detenidos... al menos siete heridos, uno de ellos un policía...El pasado lunes, y tras las cargas de los agentes, hubo tres detenidos en los incidentes.
