Ronda de consultas
El rey propone a Feijóo como candidato a la investidura como presidente del Gobierno
El líder del PP ha agradecido que Felipe VI le proponga para la investidura y ha dicho que encarnará el cambio


Actualizado el 22/08/2023 a las 21:04
El rey Felipe VI ha propuesto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, como candidato a la investidura, a pesar de que sus 172 apoyos, que incluyen los votos de Vox, UPN y Coalición Canaria, son insuficientes para formar gobierno.
El Rey ha decidido proponer al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, para que se someta al debate de investidura, tras la ronda de consultas que ha realizado este lunes y martes con las siete formaciones del Congreso que han querido acudir al Palacio de la Zarzuela.
Por primera vez, el Jefe del Estado se ha enfrentado a la situación inédita de tener dos aspirantes a ser nominados: Alberto Núñez Feijóo, que ganó los comicios del 23 de julio y que cuenta con el apoyo comprometido de 172 diputados de cuatro partidos (PP, Vox, CC y UPN), y el socialista Pedro Sánchez, quien se ve capaz de tejer alianzas para lograr una mayoría absoluta como la que le permitió controlar la Mesa del Congreso hace una semana.
Este martes por la tarde el monarca ha convocado en Zarzuela a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, para comunicarle su decisión de proponer a Feijóo.
Feijóo agradece que el rey le proponga para la investidura y dice que encarnará el cambio
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha agradecido al rey Felipe VI su decisión de proponerle como candidato a la investidura para ser presidente del Gobierno y ha destacado que defenderá el cambio y la estabilidad, así como la "moderación" política.
En su cuenta en la red social X (antigua Twitter) se ha pronunciado así tras conocerse que el rey le ha propuesto para formar gobierno, a pesar de que sus 172 apoyos, que incluyen los votos de Vox, UPN y Coalición Canaria, son insuficientes para ser investido.
"Daremos voz a los más de 11 millones de ciudadanos que quieren cambio, estabilidad y moderación con un Gobierno que defienda la igualdad de todos los españoles", ha escrito Feijóo.
La decisión del rey activa el reloj de los plazos hacia una investidura o nuevos comicios
La designación por parte de Felipe VI de Alberto Núñez Feijóo como candidato a presidir el Gobierno activa el reloj institucional de los plazos para la sesión o sesiones de investidura o, si fuera necesario, para la repetición de elecciones.
A efectos prácticos el hecho de que tras la primera ronda de contactos haya salido un primer candidato supone que comienzan a contar los únicos plazos que establece la Constitución una vez constituidas las nuevas Cortes.
En su artículo 99 la Carta Magna establece que si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato obtiene la confianza de la cámara, el rey disolverá ambas cámaras y convocará nuevas elecciones, que se celebrarán 47 días después.
Sin embargo, la Constitución no dispone cuánto tiempo tiene que pasar entre que el rey propone candidato hasta que éste defiende su candidatura en el hemiciclo.
Es la presidenta del Congreso, Francina Armengol, la que deberá establecer la fecha de la investidura. Antes, como ella misma ha anunciado al comunicar el nombre del candidato, llamará a Feijóo para saber su opinión y tomar la decisión más adecuada.
Una fecha que es, de facto, la que marcaría el día a celebrar elecciones si fuera necesario repetirlas.
Sobre cuál podría ser el día elegido por Armengol, el líder del PP ha dado alguna pista al defender tiempo para hablar, porque "hacer una investidura sin hablar con los grupos supondría un formato no parlamentario" e implicaría "desigualdad" respecto a otros aspirantes.
Armengol no ha querido pronunciarse sobre esta petición aunque si se ha mostrado dispuesta a facilitar las negociaciones.
Lo que sí estaría claro es que si se quieren dejar despejadas las navidades ante una hipotética convocatoria electoral el debate de investidura debería celebrarse la última semana de agosto o ya dejarlo para finales de septiembre.
Así se alejaría el peligro de unos comicios en fechas tan señaladas, una amenaza que ya se contempló en 2016 y obligó a modificar la ley electoral para reducir la campaña electoral de 15 a 8 días.