Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Incendios

Qué es un incendio de sexta generación y por qué el de Sierra Bermeja es el peor de la historia de España

Los incendios de sexta generación son fenómenos virulentos y difíciles de controlar, que ponen en peligro tanto el medio ambiente como las vidas humanas

Un helicópetero trabaja en las labores de extinción del incendio de Sierra Bermeja
Un helicópetero trabaja en las labores de extinción del incendio de Sierra BermejaEuropa Press
Actualizado el 16/09/2021 a las 15:07
El fuego sigue sin dar descanso este verano en España y el incendio de Sierra Bermeja en Málaga, que no ha dado tregua hasta este martes cuando ha sido dado por controlado, es el peor de la historia del país. Lo es al tratarse de un fuego de sexta generación, una calificación que ha llenado páginas de medios escritos y horas de radio y televisión.
Los incendios de sexta generación son fenómenos virulentos y difíciles de controlar, que ponen en peligro tanto el medio ambiente como las vidas humanas y están vinculados al cambio climático, según explica la portavoz del programa de Bosques de la organización WWF, María Melero.
Las condiciones especiales de su desarrollo y su agresividad han sido las que le ha dado el nombre de sexta generación, ya que, en el caso de Málaga, se han producido en el incendio unos comportamientos muy erráticos y cambiantes, lo que resulta muy peligroso para la población y los medios de extinción.
Según Melero, estos superfuegos se caracterizan por unas condiciones "muy particulares" en comparación con los llamados 'grandes incendios' (aquellos que superan las 500 hectáreas), debido a que se forman "pirocúmulos", que son potentes columnas de aire caliente que se desprenden con la suficiente fuerza como para producir "sus propias nubes".
La ecologista de WWF explica que, además, estos pirocúmulos provocan la propagación de pavesas, es decir, cenizas que caen a mucha distancia y que "pueden generar nuevos incendios", lo que hace que la extinción "sea mucho más complicada".
Estas condiciones provocan que el incendio sea "casi imposible" de apagar independientemente de los medios de extinción.
En muchas ocasiones, pinos y eucaliptos son los chivos expiatorios del problema de los incendios, pero la portavoz conservacionista explica que el abandono del territorio y los problemas de gestión y limpieza de los montes podrían haber desatado un fuego similar en otras partes del país.
Ha añadido que "existe un consenso técnico y científico" que alertó de que está situación "se podía dar en España" al verse agravados los efectos del cambio climático, unido a la escasez de gestión forestal y la acumulación de mucho combustible en el monte, un problema que lleva arrastrando el país "durante décadas".
Melero ha concluido que, si "se pone esfuerzo" en trabajar en planificación del territorio, "estaremos mejor preparados para los incendios que puedan ocurrir dentro de veinte o treinta años".
volver arriba

Activar Notificaciones