Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Debate Madrid

Ayuso e Iglesias acaparan el protagonismo en el debate de los candidatos de Madrid

Gabilondo quedó en segundo plano, García buscó darse a conocer, Monasterio fue la más radical y Bal reclamó el centro

Gabilondo a Iglesias: "Pablo, tenemos 12 días para ganar las elecciones"
Gabilondo a Iglesias: "Pablo, tenemos 12 días para ganar las elecciones"
El candidato socialista tiende la mano a Unidas Podemos en el único debate a seis de la campaña de Madrid
Los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, Ángel Gabilondo y Edmundo Bal, durante el inicio del debate que se celebra este miércoles en los estudios de Telemadrid.
Los candidatos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, Ángel Gabilondo y Edmundo Bal, durante el inicio del debate que se celebra este miércoles en los estudios de Telemadrid.
Efe
  • Colpisa
Actualizada 22/04/2021 a las 10:46

Fue un debate como casi todos los debates. Hubo muchas cifras, datos, propuestas, sarcasmos, descalificaciones, y algún que otro insulto.

La tiranía del cronómetro y el formato impidieron que se profundizara en nada y se sobrevolara todo. Pero quedaron dos cosas claras: el bloque de la izquierda enfiló sus baterías sobre Isabel Díaz Ayuso, y el bloque de la derecha sobre Pablo Iglesias. La candidata de Vox, Rocío Monasterio, se pegó con todos, el socialista Angel Gabilondo, envarado, no estaba en su terreno, el aspirante de Ciudadanos, Edmundo Bal, acometió una misión imposible, y Mónica García demostró saber más que nadie de sanidad pero el duelo era político.

La presidenta madrileña sabía que era la reina del debate y que todos iban a ir contra ella. Así fue. Gabilondo, García e Iglesias fueron implacables, pero Bal y Monasterio también colocaron algún rejonazo. Ayuso empezó con aires de displicencia, con una media sonrisa autosuficiente. "No sonría", le regañó Iglesias, y la verdad es que a medida que avanzaba abandonó esa pose. Se jactó de que la sanidad de Madrid es "la mejor de España y una de las mejores del mundo". La avalancha de datos negativos de casi todos los candidatos no hicieron mella en su discurso. "Vivir a la madrileña, con libertad", fue un recurso al que apeló una y otra vez para defenderse.

Ayuso se creció en los cara a cara con Iglesias. "Da vergüenza ajena, es lo más mezquino que hay en política", fueron algunas de las valoraciones que hizo del candidato de Unidas Podemos. Iglesias siguió, cual martillo pilón, con su bombardeo de datos sobre la ineficiencia de su gestión.

"Usted es una nini, ni economía ni salud", apostilló la candidata de Más Madrid.

En el debate aparecieron los menores extranjeros no acompañados, los 'menas', demonizados por Vox; los "mantenidos y subvencionados" de las colas del hambre, estigmatizados por Ayuso; las subidas de impuestos que no saben como disimular los socialistas; los "brigadistas" de Unidas Podemos; el tufo "filonazi" de Vox; las "mentiras" de Ciudadanos. "Hablemos un poquito de Madrid", reclamó Gabilondo. Poco caso le hicieron. "La vivienda por los cielos y los sueldo por los suelos", apuntó la candidata de Más Madrid, pero salvo algunos brochazos el tema tampoco cuajó.

Los bloques se mantuvieron inamovibles, los tres de la izquierda contra Ayuso, con algunas pullas entre ellos pero que no pasaron de gesticulaciones. Lo resumió Iglesias dirigiéndose a Gabilondo: "Vamos a gobernar juntos y nos tenemos que llevar bien". Por cierto el candidato del PSOE se olvidó de anteriores vetos al líder de los morados. "Pablo -llegó a decir- tenemos doce días para ganar las elecciones".

Sin choques Entre los aspirantes del PP, Vox y Ciudadanos tampoco hubo mayores encontronazos, si acaso los que mantuvieron Monasterio y Bal porque, como dijo el candidato naranja, "esto va de con quien gobierna el PP, con Vox o con Ciudadanos". Ayuso se reafirmó que en quiere gobernar sola.

Monasterio no le regaló sus votos, Bal, en cambio, mostró una amplia disponibilidad.

La presidenta madrileña sometió a un calculado ninguneo al que debería de ser su gran rival, Gabilondo. Prefirió fajarse con Iglesias, sabedora de que su electorado disfruta más con ese contrincante. El socialista no supo desprenderse del tono profesoral, hasta uno de los moderadores tuvo que animarle a intervenir porque "ni ha gastado los minutos que le corresponden". García se esforzó en darse a conocer, apenas el 52% del electorado madrileño sabe quién es. Monasterio se enfrentó con todos y todos con ella. Iglesias se mostraba feliz de ser la diana de las candidatas de la derecha. Bal reivindicó el centro e intentó situarse por encima de la derecha y la izquierda. Nada nuevo bajo el sol.

 

Te puede interesar


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE