Comerciantes del Rastro se manifiestan por tercera vez
Por su parte, fuentes municipales han asegurado que les han informado del compromiso del Ayuntamiento a devolver a sus zonas de siempre El Rastro "en cuanto se supere la crisis sanitaria"


Publicado el 19/07/2020 a las 09:57
La asociación de comerciantes de El Rastro rechazó formalmente la última propuesta del Ayuntamiento y se manifestará hoy a las 11 horas por tercer vez en la plaza del Cascorro contra el "desmantelamiento" de este tradicional mercado.
Por su parte, fuentes municipales han asegurado a Europa Press que les han informado del compromiso del Ayuntamiento a devolver a sus zonas de siempre El Rastro "en cuanto se supere la crisis sanitaria".
La nueva propuesta del Consistorio planteaba la apertura del mercadillo con un vallado perimetral de forma que se sectorice la circulación de peatones de los puestos y aforo en cuatro zonas autónomas de funcionamiento simultáneo, con módulos de dos metros.
Se planteaba además un aforo de 147 puestos en Ribera de Curtidores, 74 en la Vara del Rey, 52 en Campillo, 196 (el mayor número de puestos) en la calle Gran Vía de San Francisco, a los que se sumarían otros 28 en la parte de la calle de Ribera de Curtidores que se ubica en el distrito de Arganzuela. En total, se habilita el 50 por ciento de los puestos autorizados actualmente.
Consideran los comerciantes que esta tercera propuesta remitida desde la Concejalía del distrito Centro "está en la misma línea que las anteriores, y conlleva el desmantelamiento del histórico Rastro de Madrid, suprimiendo grandes zonas del mismo".
También creen que lo "desorganizan" al proponer su reapetura "con un nuevo modelo que lo hará irreconocible, y que de ningún modo respeta la ubicación original de los titulares de los puestos, ni de las zonas temáticas, típicas".
Además, aprecian una "discriminación" entre los puestos y las tiendas, haciendo de los primeros, a su juicio, un "gueto" al no contemplar esta propuesta "ningún control para la zona de las tiendas, que podrán sacar su género a sus puertas" y sí para los puestos.
Entienden por esto esta nueva propuesta como "un ataque inaceptable" a sus puestos de trabajo en su ubicación habitual y al propio espacio y organización de El Rastro histórico.