Congreso
La comisión de reconstrucción cierra sin grandes pactos entre Gobierno y PP
Los populares ven margen para el acuerdo hasta finales de mes mientras el PSOE les reprocha una actitud de "cerrazón"


Actualizado el 04/07/2020 a las 06:00
Habrá tiempo aún para negociar hasta que a finales de mes el dictamen de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica se someta al escrutinio del pleno del Congreso. Y los canales entre PSOE y PP, al menos a tenor de la literalidad de sus ofrecimientos, siguen abiertos para alcanzar un acuerdo global en las áreas sanitaria y europea tras los efectos de la pandemia. Ese consenso, sin embargo, no fue posible antes de votar este viernes las conclusiones de los trabajos.
El Gobierno, en todo caso, sacó adelante los textos de sanidad, economía y UE arropado por Ciudadanos. El de políticas sociales no obtuvo más respaldo que el de los socialistas y Unidas Podemos. Mientras en la Moncloa Pedro Sánchez sellaba este viernes con sindicatos y empresarios un pacto por la reactivación económica, un mensaje de unidad con la vista puesta en Bruselas en plena negociación del fondo europeo para la recuperación, en el Congreso el consenso se resistió. La portavoz de los socialistas en la Cámara baja cargó contra la "cerrazón" del PP, al que acusó de intentar "derrocar al Gobierno también a través de la comisión de reconstrucción". "Les digo esto desde la preocupación de ver al líder de la oposición -señaló a Pablo Casado- convertido en el pregonero del extremismo y la confrontación".
Aún habrá que esperar para un acuerdo sanitario y para que los dos principales partidos limen diferencias en el terreno de la UE. En ambos casos, los populares defendieron este viernes su abstención en la comisión de reconstrucción como una invitación a seguir dialogando. En los otros dos apartados, sin embargo, optaron por el voto en contra. En políticas sociales, una aproximación es prácticamente imposible. Y en las recetas económicas, a PSOE y PP les separa un abismo. No resultó extraña la distancia en este último apartado. Ese es el espacio en el que ambas formaciones pretenden desplegar sus proyectos políticos. Así, los populares volvieron a mostrar sus discrepancias con la reforma fiscal que contempla el Gobierno, y que incluye subidas de impuestos.
La exministra Elvira Rodríguez censuró, además, a la Moncloa "una falta total de interés por llegar a ningún tipo de acuerdo con contenido". El entendimiento tampoco fue viable en el documento sobre política social, que recoge que "la totalidad del incremento de la inversión irá destinado a la educación pública de gestión directa". En los últimos días, no sólo el PP, también Ciudadanos ha visto en la falta de ayudas a la concertada un punto de conflicto insalvable. "Déjense de ideología", reprochó la popular Rosa Romero al PSOE. No hubo cambio de parecer. "Evidentemente que hay ideología -respondió la socialista María Luisa Carcedo-, lo que no admito es que se nos acuse de estar en contra de la libertad".
EL CONTEXTO
Pese a que Gobierno, PSOE y PP han estado en contacto desde la semana pasada para allanar el camino, sus representantes no han ocultado en público la desconfianza mutua. El miércoles, el líder de los populares, Pablo Casado, atribuyó a los socialistas un ejercicio de "sectarismo ideológico" por excluir la educación concertada de su propuesta. Y el jueves, Sánchez habló de una estrategia "de acoso y derribo" de PP y Vox -que no participó hoy en las votaciones- contra el Gobierno. Ese mismo día, a última hora, volvieron a reunirse los interlocutores del Ejecutivo, el PSOE y el PP para intentar acercar posturas antes del cierre de las sesiones de la comisión de reconstrucción.
Los populares estuvieron representados por la exministra Ana Pastor y el secretario general del grupo parlamentario, Guillermo Mariscal; en nombre del PSOE acudieron Lastra y Rafael Simancas; y, por parte del Gobierno, el secretario general de Presidencia, Félix Bolaños, y el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla. Pero el encuentro concluyó sin avances. Los socialistas lamentaron que el PP no fuera a respaldar ningún documento de trabajo y que sólo barajara la abstención en dos de ellos. La formación conservadora, sin embargo, fijó el horizonte del pleno del 22 de julio y no dio "nada por roto" hasta entonces.
Los populares creen que hay margen para profundizar en las medidas de refuerzo del sistema sanitario. Y, aunque, según el PSOE, el escollo está en la negativa del PP a eliminar el copago farmaceútico, Ana Pastor insistió este viernes en que lo fundamental de su propuesta es la creación de una Agencia de Salud Pública y Calidad Asistencial. Además, instó a todos los grupos a cerrar un acuerdo por la sanidad antes de fin de mes.
LA NECESIDAD DEL CONSENSO
En realidad, tan importante es para el PP salir de la crisis del coronavirus con ese pacto sanitario que han bautizado Cajal como para el Gobierno contar con el apoyo de los populares en Europa en un momento tan delicado. En el partido de Casado reconocen la relevancia de dejar atrás una imagen "resistente a los consensos". Y el Ejecutivo trabaja por proyectar hacia la UE mensajes de unidad y estabilidad.
La diputada de Unidas Podemos Lucía Múñoz llegó a reconocer "la paradoja" de sentirse incómoda con la incorporación de aportaciones de la derecha y, sin embargo, precisar su respaldo: "Si tenemos su apoyo, más fuertes estamos defendiendo la posición del Gobierno en la UE y, por tanto, más probabilidades hay de aprobar unos Presupuestos de izquierdas".
Los socios de investidura de Sánchez, sin embargo, recelan de la búsqueda de consensos con PP y Ciudadanos. Además, Esquerra coincide con el PNV en denunciar un enfoque "recentralizador" en el diseño de la reconstrucción. Los nacionalistas vascos también mostraron hoy su decepción con que el borrador clave para la siguiente fase, el económico, sea un "campo con algunas flores aquí y allá" sin planificación ni cuantificación del coste de las medidas.