El control de las cuentas de la Generalitat continúa en vigor
Los socialistas aseguran que "acompañarán" con decisiones políticas la "normalización" en Cataluña pero que no se "anticiparán" a ella


Actualizado el 05/06/2018 a las 06:00
El Gobierno de Pedro Sánchez no retirará de inmediato las salvaguardas a la Generalitat de Cataluña. El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, aseguró este lunes que, de momento, no se atenderá a la demanda de Quim Torra para que se levante el control mensual de las cuentas catalanas, acordada por el líder socialista y Mariano Rajoy en su último encuentro en la Moncloa el pasado 16 de mayo.
Abalos sí adelantó que en caso de que la situación se "normalice", es decir, en caso de que el Ejecutivo catalán plantee una legislatura de respeto al orden constitucional, sí habrá que "ir pensando" en la utilidad de determinadas medidas. En concreto, el control mensual de las cuentas se estableció por parte del Ministerio de Hacienda en 2015 para tratar de garantizar que el dinero del FLA, con el que el Estado ayudaba (y ayuda) a financiarse a Caluña y otras comunidades autónomas que por su elevada deuda no encontraban crédito en los mercados, no se destinara al proceso secesionista.
El hombre fuerte de Sánchez en el partido subrayó, en todo caso en una entrevista en Antena 3, que no se trata de "anticiparse" ni de "postergar" sino de "acompañar" los avances hacia la normalización que se vayan produciendo.
También dio largas a la exigencia de acercar a los presos por el 'procés' a cárceles de Cataluña. Los socialistas alegan que, aunque la política penitenciaria depende del Gobierno, en este momento procesal es el juez el que decide. Eso sí, tampoco descartó que en el futuro puedan atenderse por razones "humanitarias" las demandas que planteen en ese sentido quienes resulten condenados.
En el partido gubernamental admiten además que probablemente tampoco se dará prioridad a la ofensiva legislativa que, antes de la sentencia de 'Gürtel', cuando aún no entraba en sus planes presentar una moción de censura planteó Sánchez: la reforma del delito de rebelión y la regulación de las tomas de posesión.