Iglesias busca rentabilizar su inevitable derrota en la moción de censura

Descartado el apoyo socialista, el líder de Podemos se fija como objetivo que el PP no logre el apoyo de la mayoría absoluta

Pablo Iglesias.
AmpliarAmpliar
Pablo Iglesias.
Pablo Iglesias.

CerrarCerrar

Colpisa. Madrid

Publicado el 04/06/2017 a las 18:21

Pablo Iglesias sabía desde que la presentó que su moción de censura estaba más que condenada a la derrota, su objetivo ahora es convertir ese fracaso en algo positivo para él y para su partido. Se dará por satisfecho si demuestra que el PSOE no apoya su iniciativa porque mantiene algún tipo de complicidad con el PP y si los populares no logran la mayoría absoluta de rechazos a la moción.

El secretario general de Podemos es consciente de que su candidatura para sustituir a Mariano Rajoy apenas logrará dentro de nueve días el apoyo de los 82 diputados que suman los 67 de su grupo, los nueve de Esquerra, cuatro de Compromís, y dos de EH Bildu. Una cifra que incluso podría ser menor en caso de que la propuesta de consulta de autodeterminación para Cataluña que defienda durante el debate no sea del agrado de los independentistas. Pero los números no son la principal preocupación de Iglesias, que sueña con salir de la moción reforzado como Felipe González en la de 1980 contra Adolfo Suárez y que sirvió para que el líder socialista demostrara que estaba preparado para gobernar.

El líder de Podemos considera que obtendrá un triunfo si los votos a favor más las abstenciones superan a los 'noes' a la moción porque demostrará que existe una mayoría alternativa para gobernar. Su tesis de siempre. Las cuentas de Iglesias son que habrá 82 votos a favor y 98 abstenciones de PSOE, PDeCAT, PNV y Nueva Canarias. En una hipotética suma serían 180 diputados, la mayoría absoluta. Los 'síes' en ese análisis quedarían reducidos a 170, los mismos que obtuvo Rajoy en la investidura con el PP, Ciudadanos y Coalición Canaria, y seis por debajo de la mayoría que consiguió para aprobar los Presupuestos la semana pasada.

Con estos números, el presidente del Gobierno no solo no superaría una moción de confianza, que requiere mayoría simple, sino que corre el riesgo de que una segunda moción de censura en esta legislatura presentada por los socialistas tendría visos de triunfar. "Nosotros -subrayó Iglesias el viernes- estamos dispuestos" a ceder el liderazgo a Pedro Sánchez y el PSOE.

Pero esta ensalada de números no es más que el cuento de la lechera porque Podemos está lejos de trenzar algún tipo de complicidad con los socialistas, aun con Pedro Sánchez como secretario general. Para el PSOE, el objetivo de la moción de censura no es Rajoy, es su partido. El hecho de que el anuncio de la misma, el 27 de abril, en plena campaña de sus primarias, y su presentación en el Congreso, tres días antes de la votación interna, demuestra a su entender que buscaba dividir a los socialistas e influir en el resultado.

Sánchez todavía no ha decidido cuál será el sentido del voto de su grupo en el Congreso, aunque la mayoría de los diputados apuesta por la abstención. Los socialistas ven en la moción de censura una operación para que Iglesias disponga de una plataforma en la que ganar protagonismo político y demostrar, o intentarlo, que es el referente de la oposición a Rajoy.

ABSTENCIÓN

El PSOE tiene descartado el apoyo mientras que el rechazo se entendería como un voto de confianza a Rajoy, que fue precisamente la principal crítica del reelegido secretario general del PSOE a los dirigentes que promovieron la abstención en la investidura de Rajoy en octubre pasado. De tal suerte que aquella denostada abstención por parte de Sánchez y los suyos puede convertirse ahora en la salida más práctica.

Para el líder de Podemos, la abstención sería el mejor argumento para mantener que los socialistas prefieren que gobierne Rajoy y el PP antes que la izquierda. Con esta razonamiento bajo el brazo, los dirigentes de Podemos no van a cejar de pedir el apoyo del PSOE. Este domingo lo hizo el que fuera número dos del partido y ahora secretario de Análisis Estratégico, Iñigo Errejón, que reclamó el respaldo socialista porque "sus bases, sus simpatizantes y sus militantes" quieren "construir una alternativa" al Gobierno del PP.

Los llamamientos de Iglesias, Errejón y de otros dirigentes de Podemos tienen un fin muy claro, que se vea que es el PSOE el que no quiere una mayoría progresista para desbancar al jefe del Ejecutivo a pesar de que la retórica de sus líderes sostenga lo contrario.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora