Las urnas refuerzan a Netanyahu pero no le dan la mayoría necesaria para gobernar

Con el escrutinio en el 85%, el bloque favorable al aún primer ministro israelí logra 53 escaños y los partidos en su contra obtienen 48, lo que sitúa a las formaciones árabes como la clave

El aún primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ejerciendo su derecho a voto este martes
AmpliarAmpliar
El aún primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ejerciendo su derecho a voto este martesEFE
El aún primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ejerciendo su derecho a voto este martes

CerrarCerrar

Agencia Colpisa

Publicado el 28/10/2026 a las 18:05

Israel cuenta los votos de unas elecciones en las que Benjamín Netanyahu es el vencedor, aunque su bloque no puede formar gobierno. Con el 85% de las urnas escrutadas, los resultados parciales publicados por la Comisión Electoral Central atribuyen 53 escaños al bloque favorable al aún primer ministro y líder de Likud y 48 al bloque de la oposición liderado por Gadi Eisenkot, cuyo partido (Yashar) se ha estrenado en la política hebrea convirtiéndose en la segunda fuerza del país. Las formaciones árabes alcanzan los 19 escaños, una representación histórica que las coloca en tercer lugar. Otro hito que dejó la jornada electoral fue la elevada participación (77%) en los primeros comicios que celebra el Estado judío tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.

La lucha por el poder empezó con el cierre de los colegios (a las 22.00 hora local, una menos en España) porque es necesario formar una alianza que sume 61 escaños en el Parlamento (la Knéset) para alcanzar la mayoría. La noche ha sido larga en los lugares elegidos por los partidos para seguir el recuento. Las formaciones árabes fueron quienes clamaron victoria en primer lugar y el último en aparecer fue Netanyahu. El primer ministro, a quien los primeros sondeos a pie de urna no favorecían, esperó a tener unas cifras oficiales cercanas a los 55 diputados para salir al escenario y proclamarse vencedor. El presidente de EE UU, Donald Trump, que le apoyó en campaña, presumió el martes de haber evitado su debacle en las urnas.

"Debemos formar un Gobierno fuerte de derechas", fue el mensaje que lanzó un dirigente con experiencia en muchas elecciones y con la esperanza de captar diputados conservadores entre la oposición para alcanzar la mayoría en la Knéset. Esto es algo que ha demostrado en los últimos años una y otra vez. Su principal rival y antiguo jefe del Estado Mayor, Eisenkot, también se proclamó ganador y adoptó un tono desafiante ante el primer ministro al declarar que "esta noche hemos recibido la respuesta: los ciudadanos han optado por el cambio". 

Con los números en la mano, la posibilidad del cambio es real, pero para ello Eisenkot y sus aliados deben aceptar el apoyo de los partidos árabes y eso es una línea roja para socios como Avigdor Lieberman, colono y exministro de Defensa. 

El único de los aliados del bloque contrario al primer ministro que abrió la puerta oficialmente a esas formaciones fue Yair Golan, líder de Los Demócratas, quien pidió un acuerdo con ellos. "La realidad debe enseñarnos una lección contundente: no tenemos futuro aquí si no dejamos de tener miedo. Y si no acabamos con el racismo. No podemos seguir aceptando la división racista que hace Netanyahu entre votos judíos y votos árabes", escribió el antiguo alto cargo del ejército en X.

NEGOCIACIÓN COMPLEJA

Se espera que la mayor parte de los votos se contabilice a lo largo de este miércoles, aunque el recuento definitivo podría tardar varios días y el resultado oficial se prevé para el 4 de noviembre. Después empezarán unas negociaciones entre los partidos para intentar reunir una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar que no se asoman sencillas. Si no hay acuerdo, el país podría acabar convocando unas nuevas elecciones, como ya ha ocurrido en el pasado. 

El presidente israelí, Isaac Herzog, tiene la responsabilidad de elegir a un posible primer ministro y encargarle que intente formar un gabinete, una tarea complicada porque tanto Netanyahu como Eisenkot se han postulado como candidatos. El designado suele ser el líder de la plancha electoral más votada y tiene 28 días (prorrogables otros 14) para cumplir con esa misión, y si no lo consigue se da la oportunidad a otros dos aspirantes como máximo. La incertidumbre es total ahora en el país sobre su futuro político.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora