Putin sugiere que la invasión de Ucrania está cerca de llegar a su fin
Ante el cierre este lunes de la breve tregua, queda aún en el aire el intercambio de prisioneros que habían acordado Moscú y Kiev a petición de Trump


Publicado el 11/05/2026 a las 09:35
Una de cal y otra de arena. Durante el discurso que pronunció frente a las tropas que se habían cuadrado frente a él con motivo del Día de la Victoria, Vladímir Putin arremetió contra la OTAN y apeló a la épica de la Segunda Guerra Mundial para defender a la patria de la amenaza occidental y de los "neonazis" ucranianos. Sin embargo, al final del día, el presidente ruso se animó a hacer unas últimas declaraciones más conciliadoras. Desde la sala de malaquita del Kremlin, a última hora hizo un vaticinio sorprendente sobre la guerra de Ucrania: "Creo que este asunto está llegando a su final", declaró ante los medios rusos presentes.
Rusia inició en 2022 la invasión de Ucrania, dulcificada con la denominación de una operación militar especial, para "desnazificar" y "desmilitarizar" a su país vecino. Pero un conflicto que vaticinaron breve está ya en su quinto año. Y esa guerra fue el principal motivo por el que se tuvo que deslucir el desfile del pasado sábado, el más discreto en décadas por el miedo a que Ucrania atacara el evento. Putin recordó que si el país invadido hubiera atacado su celebración "Rusia estaba lista para lanzar una represalia masiva contra el centro de Kiev". Dijo incluso que Moscú "discutió con China, India, Estados Unidos y otros países las consecuencias de los posibles ataques de Kiev y las represalias que estaba dispuesta a tomar Rusia".
El presidente estadounidense Donald Trump propuso el pasado viernes a Ucrania una tregua del 9 al 11 de mayo. Putin señaló que la iniciativa del inquilino de la Casa Blanca fue "justificada" y mostró agradecimiento al magnate neoyorquino e incluso señaló que Washington busca sinceramente un acuerdo de paz, pero matizó que "esto es principalmente un asunto de Rusia y Ucrania".
Ambos países tenían previsto llevar a cabo también un intercambio de 2.000 prisioneros (mil de cada bando), pero por ahora no se ha producido aún. Fue Putin quien primero afirmó que Ucrania se estaba negando a esta muestra de buena voluntad, algo que negó posteriormente Volodímir Zelenski. Este domingo, el presidente ucraniano afirmó que la operación "se está preparando y debe llevarse a cabo" -posiblemente hoy- y añadió que Kiev "entregó a la parte rusa las listas de mil prisioneros de guerra". Pero puso el énfasis en el papel que jugará EE UU: "Esperamos que la parte estadounidense desempeñe un papel activo para garantizar su cumplimiento".
CRÍTICAS A OCCIDENTE
Mientras tanto, en Rusia la celebración del 9 de mayo acabó mezclando el patriotismo ruso y la propaganda de la guerra en Ucrania. "Cuanto más fuerte sea Rusia, más rápido se desvanecerán los intentos de minimizar la contribución de la Unión Soviética a la victoria sobre el nazismo", aseguró Putin. También calificó de "insensatez", lo que en su opinión son "intentos de reescribir la historia de la Segunda Guerra Mundial en Europa, que podría conducir a la pobreza". En el país euroasiático está prohibido intentar relatar desde otro punto de vista el conflicto más sanguinario de la historia.
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Moscú no solo ha intentado equiparar a Ucrania con el régimen de Hitler, también ha culpado a Europa de armarlos y perjudicar sus intereses. "Los eventos en Ucrania -Maidán y guerra del Donbás- comenzaron tras los intentos de asociación de Kiev con la UE", explicó a los medios rusos Putin. También señaló como culpables a países occidentales ya que estos "ayudan a Kiev con tecnología y ensamblan parcialmente esos equipos". Pese a las críticas, declaró que "Rusia restaurará las relaciones con muchos países occidentales" en algún momento.
El palco de autoridades estuvo especialmente vacío durante el desfile, aunque Putin señaló que los líderes que acudieron "mostraron cierto coraje". El invitado más simbólico fue el eslovaco Robert Fico, que acudió a pesar de las críticas de líderes europeos como el alemán Merz. Y la principal ausencia fue la de Armenia, que mantiene una relación histórica con Moscú pero quiere acercarse a la UE. Este domingo, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, acusó a su gobierno de abanderar "posturas antirrusas que dañan la relación" y reconoció que para su régimen "lo más importante es que no toma una postura antagónica".