Guerra

Vance suspende su viaje a Pakistán y la negociación con Irán queda en la cuerda floja

Mientras el alto del fuego llegaba a su final, Washington y Teherán trataron de presionar al rival sin alcanzar un pacto para citarse este martes en Islamabad

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance
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El vicepresidente de Estados Unidos, JD VanceEuropa Press
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance

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Agencia Colpisa

Publicado el 22/04/2026 a las 08:47

La incertidumbre, los retrasos y el deterioro de las condiciones para un acuerdo marcaron la segunda ronda de conversaciones entre EE UU e Irán. Las delegaciones de ambos países estaban citadas desde el martes en Pakistán, el escenario elegido para las conversaciones, pero esa posibilidad se difuminó durante el día: el líder del equipo negociador estadounidense, el vicepresidente JD Vance, todavía seguía en Washington, mientras que desde Irán se mantenía que no se había llegado a una decisión final sobre su participación en la segunda ronda de conversaciones.

Eso suponía que, como pronto, los contactos no comenzarán hasta la jornada de este miércoles. Vance estaba listo para partir hacia Islamabad, la capital paquistaní, en cualquier momento. Pero la duración del vuelo -al menos doce horas- y la diferencia horaria entre la costa este de Estados Unidos y Pakistán -nueve horas- hacían imposible que el segundo de Donald Trump llegara a su destino antes de este miércoles. La misma situación afectaba a los dos negociadores principales de Trump en asuntos internacionales, su amigo Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner. Ambos seguían en territorio estadounidense este martes por la tarde, en otra señal poco halagüeña para la celebración de encuentros diplomáticos.

La Casa Blanca filtró que el viaje de su delegación estaba "en suspenso" porque, según revelaron fuentes gubernamentales al diario The New York Times, los iraníes "no han respondido a las posiciones negociadoras de Estados Unidos". Las mismas fueron compartidas en una propuesta escrita que establece los puntos básicos de un acuerdo que Irán tendría que aceptar para abrir un proceso negociador.

LA CUESTIÓN NUCLEAR

La exigencia esencial de Trump es que Irán desmantele su programa nuclear. Teherán mantiene más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60% que se cree enterrado en instalaciones bombardeadas el año pasado por EE UU e Israel, con una pureza que le coloca cerca de tener material para desarrollar armas atómicas.

En los últimos días, lo que queda del régimen iraní ha defendido que Washington mantiene posiciones "maximalistas" que impiden el acuerdo. El martes, el portavoz del ministerio de Exteriores, Esmaeil Baghaei, aseguró a la televisión pública iraní que su Gobierno no había tomado una decisión final sobre si participar o no en la nueva ronda de negociación en Islamabad. "No se debe a nuestra indecisión, sino a los mensajes contradictorios, el comportamiento inconsistente y las acciones inaceptables del lado estadounidense", defendió. La tensión sobre la supervivencia de las conversaciones tenía de fondo un plazo decisivo: el final de la tregua decretada por Trump hace dos semanas para abrir el proceso diplomático. Aquí también reinaba la incertidumbre. Según la televisión pública iraní, el alto el fuego expiraba a las 3:30 de la mañana del martes, hora de Teherán (dos de la mañana de España), lo que sería consistente con el plazo de dos semanas anunciado por el presidente estadounidense. Pero en la víspera anunció que la tregua duraba hasta el "miércoles por la noche", hora estadounidense, es decir, hasta la madrugada del jueves en Oriente Próximo.

Para meter presión a las negociaciones, el multimillonario neoyorquino aseguró el martes por la mañana que no tenía pensado extender el alto el fuego, incluso aunque las negociaciones fueran bien. "No quiero hacer eso", dijo en una entrevista con la cadena de televisión norteamericana CNBC. Defendió que, con independencia de cómo vayan las conversaciones, su expectativa es volver a "bombardear" Irán. "Es una actitud mejor para ir allí (a las negociaciones)", agregó.

TRUMP: "TENGO TODO EL TIEMPO DEL MUNDO" 

La primera ronda de contactos en Pakistán, también liderada por Vance, acabó sin avances. Pero el proceso recibió un impulso la semana pasada, cuando EE UU logró una tregua de diez días entre Israel y el Líbano, a la que Irán respondió con la reapertura del Estrecho de Ormuz, su gran carta estratégica.

Aquello desató el optimismo de Trump, que llegó a decir que habría acuerdo "en uno o dos días" y que Irán había aceptado entregar su uranio enriquecido. Desde entonces, las condiciones para llegar a un pacto se han deteriorado. Las negociaciones se han retrasado hasta el punto de estar en la cuerda floja. Irán negó que hubiera aceptado entregar el uranio y volvió a cerrar Ormuz por la decisión de Trump de mantener su propio bloqueo naval a los barcos iraníes, algo que Teherán considera "un acto de guerra".

En los últimos días, la Armada norteamericana ha apresado dos barcos iraníes -el lunes, un carguero que navegaba desde Malasia; este martes, un petrolero en el océano Índico- y la tregua en el Líbano se tambaleaba después de un ataque de Hezbolá al Ejército israelí. Desde EE UU, Trump mantenía que no se apresurará a un acuerdo que no le interese, en medio de presiones internas y de fracturas en su electorado por una guerra impopular en su país. "Yo quiero obtener un buen acuerdo. No me van a meter prisa. Tengo todo el tiempo del mundo", advirtió el presidente.

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