Nápoles
Los médicos desahucian al niño italiano al que trasplantaron un corazón "quemado"
Las condiciones del pequeño, de dos años de edad, "no son compatibles con una nueva intervención" tras los errores cometidos en la primera operación


Publicado el 20/02/2026 a las 08:57
No hay esperanzas para el niño italiano de dos años y cuatro meses de edad que necesitaba un trasplante de corazón para seguir vivo, pero al que los médicos del hospital Monaldi de Nápoles le implantaron a finales de diciembre un órgano "quemado" debido a un presunto error durante el transporte. Después de estudiar su caso tras visitarle el miércoles en la clínica donde se encuentra ingresado en la unidad de terapia intensiva, los máximos expertos de Italia en trasplantes consideraron que las condiciones del pequeño "no son compatibles con una nueva intervención".
La decisión de los médicos, exponentes de la excelencia en el campo de la cirugía cardiovascular y que trabajan en distintos hospitales italianos, supone la peor noticia que podía escuchar la madre del niño, Patrizia Mercolini, que esperó hasta el último momento que pudiera implantársele un nuevo corazón.
Este caso ha provocado una enorme indignación social en Italia, debido a la posible mala praxis médica durante el trasplante del órgano trasplantado, en el que se habría utilizado hielo seco en lugar del hielo normal esterilizado que se usa en estas situaciones. Acabó "quemado" al llevarlo a 70 grados bajo cero desde Bolzano, donde fue extirpado a un donante fallecido, hasta Nápoles.
Los médicos se lo implantaron igualmente al niño el pasado 23 de diciembre porque ya no había marcha atrás en la operación, pero el pequeño permanece desde entonces conectado a una máquina Ecmo, conocida como un "corazón y pulmón artificial" externo.
INVESTIGACIÓN OFICIAL
La Fiscalía de Nápoles ha abierto una investigación a seis sanitarios del hospital Monaldi de Nápoles por las presuntas irregularidades cometidas en el trasplante, que además fueron ocultadas durante semanas a la madre del niño. Los responsables de la clínica incluso le aseguraron que sería posible volver a operarle y que sólo había que esperar una nueva donación de un corazón, pero al final los mayores expertos del país han acabado con esa esperanza.
La visita al hospital Monaldi del equipo de cirujanos se produjo después de que fuera encontrado un nuevo corazón compatible con el niño. Los protocolos médicos tienen en cuenta no sólo la urgencia de cada caso, sino también las condiciones del paciente y sus posibilidades de éxito, pues hay otros 40 menores en Italia que esperan igualmente un trasplante de este órgano.
El pequeño permanece en el hospital Monaldi conectado a la máquina Ecmo que le mantiene con vida y su situación es "estable pero crítica", tras pasarse 60 días enganchado a este dispositivo que provoca problemas en el hígado y los riñones y aumenta el riesgo de sufrir hemorragias.
Según dijo el abogado de la familia, Francesco Petruzzi, la madre se encuentra "resignada" tras conocer el parecer de los médicos, que sólo daban "un 10%" de posibilidades de éxito en caso de realizar un nuevo trasplante. Además, "el único dispuesto a operarle era el cirujano que ya lo hizo antes" y que se habría visto implicado en el caso de mala praxis médica inicial.