Política
Trump insiste en conquistar Groenlandia y nombra un enviado para "anexionarla" a EE UU
El presidente anuncia por sorpresa esta misión y a su titular, el ultraconservador Jeff Landry que gobierna Luisiana, e incendia las relaciones con Dinamarca


Publicado el 23/12/2025 a las 05:00
Un nuevo conflicto diplomático entre EE UU y Dinamarca ha estallado después de que el presidente Donald Trump anunciara este lunes en su red social que ha designado un enviado especial para Groenlandia. El cargo ha recaído en Jeff Landry, el gobernador ultraconservador de Luisiana, quien ha replicado que, para él, sería un honor "hacer de Groenlandia parte de los Estados Unidos". Con esta operación, la Casa Blanca quiere mostrar su "firme" interés en este territorio, agitar una vez más la polémica y, sobre todo, hostigar al Gobierno danés, pero consciente de que tendrá pocos resultados reales.
El Ejecutivo instalado en Copenhague ha considerado "inaceptable" la nueva maniobra del líder republicano, que desde el inicio de su mandato no ha escondido su apuesta por apropiarse del continente helado. El ministro de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, ha llamado a consultas al embajador estadounidense.
Los intentos de Estados Unidos para hacerse con la isla, territorio autónomo danés, vienen de lejos. En 1867, el secretario de Estado William H. Seward, negociador de la compra de Alaska al gran imperio ruso, ya planteó al Congreso la toma en consideración de la anexión de Groenlandia por su "elevada salubridad" y unas inmensas reservas piscícolas y minerales. Ahora, 158 años más tarde, es Trump quien ejerce presión, pero los intereses son parecidos: los yacimientos de tierras raras. El presidente tiene una obsesión por acaparar estas tierras y, en general, todos los minerales utilizados en el sector tecnológico para hacer frente a las grandes reservas que posee China y mantener además la supremacía sobre la Unión Europea. El territorio groenlandés dispone de unos 400.000 kilómetros cuadrados deshelados -una superficie que crece constantemente debido al cambio climático- donde se han localizado notables depósitos de 38 minerales esenciales.
En 2019, durante su primer mandato, Trump ya estuvo interesado en la isla por su atractivo para "hacer grandes negocios inmobiliarios". Ahora su objetivo es el subsuelo. Además, los cambios en el modelo geoestratégico internacional empujan a la Casa Blanca hacia un territorio que siempre ha considerado idóneo para su defensa nacional debido a su emplazamiento. Groenlandia ya tuvo una función relevante para contener la invasión global pretendida por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, y ha servido como punto de referencia en la vigilancia de las rutas marítimas entre Europa y América del Norte desde el siglo pasado. Ahora que EE UU y Rusia vislumbran futuros negocios en el Ártico -si finalmente se consuma la paz en Ucrania-, Washington tendría en esta isla una posición de control envidiable. Y si se enemistan, también. El Pentágono cuenta en la región con la base espacial Pituffik, clave como puesto de observación de misiles balísticos.
Un cargo "voluntario"
La designación del gobernador de Luisiana ha supuesto una sorpresa total. Como es habitual en él, Trump ha aprovechado su red, Truth Social, para soltar una noticia que, según algunos medios, incluso ha epatado al Departamento de Estado. "Jeff comprende lo esencial que es Groenlandia para nuestra seguridad nacional y promoverá con firmeza los intereses de nuestro país en favor de la seguridad y la supervivencia de nuestros aliados y, de hecho, del mundo. ¡Felicitaciones, Jeff!", ha escrito el presidente en su mensaje.
Landry ha respondido poco después en la red X. Precisa que se trata de un "cargo voluntario" y que lo compatibilizará con el gobierno de Luisiana. Al tratarse de un nombramiento especial para cumplir una misión específica designada por el presidente, la ley estadounidense le permite continuar en el puesto de gobernador. De 54 años, este antiguo fiscal general es un ultranacionalista que rechaza el aborto y ha ordenado colocar en los envases de anticonceptivos etiquetas señalando que pueden crear adicción y que su consumo sin receta se paga con la cárcel. Devoto fervoroso, es una de las cabezas visibles del movimiento religioso ultraconservador en el país y ha ordenado colocar en los colegios públicos de Luisiana carteles con los Diez Mandamientos para que los estudiantes vean "lo que Dios dice que es lo correcto y lo que dice que es errado".
En el estado norteamericano de Luisiana se pueden portar armas, pero los inmigrantes ilegales son detenidos de inmediato gracias a una ley aprobada en 2024 que equipara a los sinpapeles con delincuentes.
Landry defiende el lema trumpista de hacer América "más grande" y, según los medios, posee una visión imperialista de la seguridad nacional; es decir, EE UU debe proveerse de recursos y emplazamientos estratégicos para defenderse por sí sola, sin necesidad de aliados. Este pensamiento le convierte en el candidato perfecto para su nueva misión entre los hielos del norte. De momento, ha incendiado los puentes diplomáticos con Dinamarca al afirmar que hará lo posible por "anexionar" Groenlandia a Estados Unidos.
"Escalada" en las tensiones
Por su parte, el ministro danés de Exteriores ha pedido "respeto" por la integridad territorial de su país y ha recordado a Washington que ya existe un embajador "con quien nos relacionamos. Cuando el presidente (Trump) de repente designa a un enviado especial, hay algo que me provoca mucha indignación", ha advertido Lars Løkke Rasmussen. El diplomático considera que el nombramiento de un enviado especial supone una "escalada" en las tensiones después de que este año Dinamarca haya trabajado diplomáticamente "muy duro" para encauzar la relación con la Casa Blanca.
Desde que Trump es presidente, Washington ha tratado en varias ocasiones de interferir en la vida de los 57.000 ciudadanos de la isla. Bajo la autoridad danesa pero autónomos, a la mayoría de los habitantes no les gusta depender de un poder central, pero tampoco colocarse bajo el dominio de Estados Unidos. Su lema es: Groenlandia no está en venta. En medio de la polémica por las pretensiones de Trump, su hijo Donald Jr. llegó en "viaje personal" a la isla helada el pasado enero, pero no concitó el interés de las autoridades. Durante ese año, personal de la Casa Blanca ha visitado Nuuk, la capital, para sondear el porcentaje de habitantes a favor y en contra de establecer relación con Estados Unidos. La Casa Blanca también ha abierto un consulado en la isla.