Guerra
Ucrania acepta avanzar sobre el plan de paz de EE UU pero Europa duda de Rusia
El líder norteamericano dice que habrá “acuerdo” pese a los reparos de Moscú y que solo faltan unos detalles “delicados, aunque superables”


Publicado el 26/11/2025 a las 08:29
Una nueva oleada de 460 drones y 22 misiles causó este martes la muerte de, al menos, siete personas en Kiev mientras en Abu Dabi delegaciones de Rusia y Estados Unidos negociaban los puntos del plan de paz para Ucrania impulsado por Donald Trump. "Vamos a llegar (al acuerdo)", auguró el presidente norteamericano durante los actos previos al Día de Acción de Gracias que se celebrará mañana. Aprovechó la ocasión para el autoelogio: "He puesto fin a ocho guerras en nueve meses. Estamos trabajando para la paz en Ucrania. Veinticinco mil soldados murieron el mes pasado. No es fácil, aunque creo que nos estamos acercando a un acuerdo". Ese pacto parece ahora más probable con Kiev que con Moscú.
En sintonía con las declaraciones de Trump, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que para acabar con casi cuatro años de guerra faltan "unos pocos detalles delicados, pero no insuperables". En la cita de Abu Dabi también estaba el jefe de la Inteligencia ucraniana, Kyrylo Budanov. El jefe de su Gobierno, Volodímir Zelenski, recalcó que los resultados de las últimas conversaciones con Estados Unidos y sus aliados europeos son "sólidos aunque aún queda mucho por hacer". Entre esos pasos por dar está convencer a Moscú. Por su parte, el Kremlin ha rechazado las aportaciones europeas a la propuesta inicial de Washington.
Aun así, en la Casa Blanca creen que se abre una gran oportunidad para poner fin a la guerra. "Durante la última semana, Estados Unidos ha logrado progresos tremendos para un acuerdo de paz trayendo a la mesa (de negociaciones) a Ucrania y Rusia", recalcó Leavitt. La vía diplomática está a pleno rendimiento. Zelenski presiona ya para reunirse cuanto antes, incluso esta semana, con Trump "para ultimar los pasos finales". Según un funcionario estadounidense citado por la cadena CNN, Ucrania ha dado el visto bueno a un acuerdo para terminar la guerra y solo quedan "detalles menores sin resolver".
Menos optimista fue este martes el presidente francés, Emmanuel Macron, que duda de la voluntad rusa de detener este conflicto. Tras reunirse por videoconferencia con la treintena de países que forman la denominada Coalición de Voluntarios que apoyan a Kiev -también participó Marco Rubio, secretario de Estado de EE UU-, Macron dibujó un panorama sombrío: "Es evidente que Rusia no tiene hoy voluntad para alcanzar un alto el fuego". Tampoco, añadió, ha mostrado "disposición a debatir" el plan de EE UU. El mandatario galo considera que no se pueden imponer limitaciones al ejército ucraniano como pretende Moscú. Y anunció que hoy se pone en marcha un grupo de trabajo para la creación de una fuerza de seguridad internacional encabezada por Francia, Reino Unido y Turquía a la que se sumará, y esto es novedad, Estados Unidos. Este contingente serviría de cobertura militar para Kiev una vez alcanzada la paz.
BORRADORES DISTINTOS
Los contactos no cesan. El secretario de Defensa estadounidense, Patrick Driscoll, tenía cita ayer en Abu Dabi con una delegación rusa. Eso sí, sobre la mesa ya no estaba el plan de paz de 28 puntos acordado entre la Casa Blanca y Moscú en octubre, que fue calificado por Kiev y la Unión Europea como "prorruso" y que, de hecho, suponía una capitulación para Ucrania: debía renunciar a todo el territorio del Donbás (aún conserva el 15%) y a ingresar en la OTAN, además de recortar sus Fuerzas Armadas.
La negociación desarrollada en los Emiratos Árabes giró sobre un nuevo documento que incluye los cambios introducidos tras las conversaciones a varias bandas del pasado fin de semana entre EE UU, Ucrania y la Unión Europea. Según este borrador, el reparto territorial partiría de la línea actual del frente y Kiev mantendría su Ejército y su derecho a ingresar en la Alianza Atlántica. Además, Washington y Bruselas garantizarían la seguridad futura de Ucrania. Analistas consultados por The Washington Post pronostican que Vladímir Putin no lo aceptará.
El presidente ruso dijo el pasado viernes durante el Consejo de Seguridad que se sentía "feliz" al seguir la lucha para derrotar a Ucrania. "Pero también he dicho muchas veces que estamos listos para la resolución pacífica de los problemas", añadió para dejar la puerta abierta tanto a las armas como al acuerdo.
En todo caso, el Kremlin toma el plan de paz de Trump como "punto de partida", pese a que incluye algunos puntos "inaceptables". Es una propuesta muy similar a la que trasladó el enviado especial estadounidense Steve Witkoff en abril durante una visita a Moscú. Hay, eso sí, un cambio: la posición ucraniana en el frente es ahora más débil.
Putin se siente ahora más fuerte, pero no quiere aparecer ante Trump como el obstáculo para la paz. Por eso, el Kremlin podría aceptar la congelación de la línea del frente en Zaporiyia y Jersón, pero nunca renunciaría a Donetsk, punto clave del Donbás. Ceder la totalidad de esta región fronteriza ha sido hasta ahora una línea roja para Kiev. De eso hablarán Zelenski y Trump cuanto antes.