Guerra
Trump plantea a Zelenski cesiones territoriales a Rusia y le promete "garantías de seguridad"
El presidente de EE UU prevé que "en una o dos semanas" se sepa si es posible poner fin a la guerra y busca una reunión con Zelenski y Putin


Publicado el 19/08/2025 a las 00:03
La histórica reunión sobre el futuro de Ucrania que acogió este lunes la Casa Blanca con la participación del presidente de la exrepública soviética, Volodímir Zelenski, varios líderes europeos y el jefe de la OTAN, y que fue convocada precipitadamente tras la cumbre del viernes entre Donald Trump y Vladímir Putin en Alaska, finalizó con el entusiasmo generalizado de todos los invitados.
Del encuentro salió el compromiso compartido de trabajar como un frente común para garantizar la seguridad de los ucranianos -al margen de la Alianza, eso sí- e incluso un plazo para conocer si la sucesión de citas y llamadas de los últimos días dará frutos. En "una o dos semanas", vaticinó el presidente estadounidense, se sabrá si la guerra se asoma ya a su final.
Alrededor de la mesa de Estado en la que se sentaron Trump y Zelenski, en una evidente sintonía muy alejada de la incomodidad de su anterior reunión en el Despacho Oval, estuvieron acompañados de la jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y los líderes de Francia, Emmanuel Macron, Alemania, Friedrich Merz, Italia, Giorgia Meloni, el Reino Unido, Keir Starmer, y Finlandia, Alexander Stubb. Los elogios se mezclaron con las demandas. Y el inquilino de la Casa Blanca también tenía las suyas, entre ellas, como sugirió al presidente ucraniano, la posible cesión de territorios a Rusia para poner fin al conflicto.
Tras extender la alfombra roja a Putin en Alaska y recibirle a pie de avión con aplausos, el líder republicano puso este lunes la responsabilidad sobre su homólogo ucraniano. "Depende de él", le había dicho Trump horas antes a través de su red social. La comitiva europea, reforzada por la presencia del jefe de la OTAN, estaba preocupada porque Zelenski pudiera caer en una encerrona como la del Despacho Oval que desatase otra crisis como la de febrero. Pero no la hubo. El anfitrión se reunió primero con el mandatario de la exrepública soviética y después sumó al resto de la comitiva a otro encuentro. "Están todos esperando en una sala contigua", explicó mientras recibía al ucraniano.
El mandatario estadounidense, que aspira al Nobel de la Paz, considera que hay "una buena oportunidad" para poner fin a la guerra. "No estamos hablando de una paz de dos años que cuando pasen volvamos a estar en este lío", advirtió. El Kremlin esperaba anoche mismo, dijo, la llamada de la Casa Blanca. Putin se ha mostrado discreto sobre la conversación de Alaska para no opacar los réditos de imagen que ha obtenido con la calurosa recepción en Anchorage, después de cuatro años excluido de la comunidad internacional. El equipo de Trump, en cambio, ha resultado locuaz en sus rondas televisivas tras la cita, y ha compartido los logros de ese cara a cara. "Los rusos han aceptado consagrar legislativamente un lenguaje en el que se comprometan a no intentar tomar más territorio de Ucrania tras el acuerdo de paz, ni a violar ninguna frontera europea", aseguró el enviado especial, Steve Witkoff, en la CNN.
Trump comentó este lunes que la posible participación de tropas estadounidenses en una misión en Ucrania todavía estaba sobre la mesa, pero avanzó que va a "asegurar que funcione", dándole "muy buena protección, muy buena seguridad". Esa era una de las cuestiones que Zelenski trató de obtener de aquella reunión fallida celebrada hace medio año. El líder republicano le respondió entonces que no tenía "las cartas" necesarias para exigir nada. Pero el escenario se habría allanado tras el paso por Alaska. "Hemos acordado garantías de seguridad muy robustas que cambian por completo la partida", anunció Witkoff satisfecho. "Logramos un pacto por el que Estados Unidos y otras naciones puedan ofrecer a Kiev un lenguaje con garantías de seguridad de facto similares a las del Artículo 5 de la OTAN", sobre defensa colectiva, en la que cada aliado se compromete a responder a la parte agredida incluso con el uso de la fuerza militar si fuera necesario.
UN MILLAR DE PRISIONEROS
El secretario general de la Alianza Atlántica se ha propuesto adular al presidente estadounidense cuanto sea necesario para trabar una estrecha amistad con él que proteja su relación con la organización trasatlántica. La pertenencia formal de Ucrania a la OTAN estaría descartada. "Siempre se dijo que (los rusos) se lo permitirían", recordó Trump este lunes.
Mientras los analistas creen que Washington solo está dispuesto a prestar inteligencia y vender armamento a través de la OTAN, Zelenski considera que Ucrania lo necesita "todo", empezando por el rearme de sus fuerzas armadas para fortalecerlas. El resto "dependerá de grandes países, como Estados Unidos, y mucho de nuestros amigos", adelantó. El líder ucraniano se fue este lunes, eso sí, con la buena noticia de que mil prisioneros están a punto de ser liberados, aunque Von der Leyen pidió a Trump que sean devueltas también las decenas de niños secuestrados por Rusia. El inquilino de la Casa Blanca buscará ahora una nueva ronda para avanzar hacia la paz, esta vez, a tres bandas, con una cita en la que siente en la misma mesa a Zelenski y Putin. Macron fue un paso más allá y reclamó un encuentro a cuatro para que Europa siga dentro de las negociaciones.