Economía
Las Bolsas agravan su sangría en otra sesión caótica con desplomes de hasta el 5%
La volatilidad se instala en Wall Street y el Ibex pierde en solo tres sesiones un 11,7%, casi todo lo ganado en este año


Publicado el 07/04/2025 a las 20:13
Nerviosismo extremo en los mercados financieros globales ante el riesgo de una recesión por la guerra arancelaria desatada por Donald Trump. La desconfianza que la pasada semana provocó una destrucción de valor casi sin precedentes dio paso ayer a una volatilidad extrema que provocó fuertes caídas en Asia y Europa y un auténtico caos en Wall Street, donde los inversores se movieron a golpe de rumores, pasando de duros recortes de casi el 4% a subidas del 1% en cuestión de segundos.
Incluso el S&P 500 entraba por momentos en zona de mercado bajista, como se denomina cuando un índice cae más de un 20% desde su anterior máximo. Esta volatilidad extrema quedó reflejada en la evolución del índice VIX, conocido como el 'índice del miedo', que se disparó por encima de los 50 puntos, su nivel más alto desde la pandemia. Para hacerse una idea del impacto, su media diaria ronda los 20 puntos. El recuento de daños pasa por pérdidas que alcanzaron el 12% en el índice Hang Seng, mientras que el Nikkei japonés se hundió un 7,7%. En el Viejo Continente, las caídas superaron el 7% en los peores momentos de la sesión, aunque la histeria vendedora terminó 'moderándose' al cierre, con descensos del entorno del 4,5% para el DAX alemán o el Eurostoxx.
En España el golpe fue del 5,12% para el Ibex-35, que en solo tres sesiones se ha hundido un 11,7%, borrando de un plumazo casi todo lo ganado en lo que va de año. Las órdenes de venta que inundaron el sistema impidieron incluso que todos los valores del parqué nacional pudiesen marcar su primer precio en la apertura, con los bancos llevándose la peor parte. Ante la virulencia de los movimientos, fuentes de la CNMV indicaron que "monitorizamos la situación y estamos en contacto con las infraestructuras de negociación y no se están registrando problemas en las liquidaciones".
Incertidumbre
Los rumores sobre una posible prórroga para la entrada en vigor de los aranceles -que la Casa Blanca desmentía de forma inmediata- también contribuyeron a la agitación en las principales plazas financieras del globo. Todo aderezado con la incertidumbre por la reunión a puerta cerrada que la Reserva Federal (Fed) anunciaba antes de la apertura de Wall Street. El encuentro no fue de carácter extraordinario, pero desató las especulaciones en torno a una posible intervención de la institución comandada por Jerome Powell ante la sangría que están viviendo los mercados. Sobre todo después de que Donald Trump volviese a presionar para una pronta bajada de los tipos de interés que podría ayudar a mitigar una posible recesión en el país. Este es, precisamente, el escenario que desde hace días descuentan las principales casas de análisis.
Goldman Sachs, por ejemplo, acaba de revisar a la baja las expectativas de crecimiento para EE UU, elevando el riesgo de recesión en diez puntos porcentuales, desde el 35% al 45% actual. Y la gran banca de inversión pide cabeza fría a sus clientes ante lo que se avecina. En una nota remitida ayer, el equipo de analistas de Morgan Stanley avisaba de que, a menos que la Casa Blanca dé marcha atrás en su estrategia arancelaria -o que la Reserva Federal dé señales de flexibilización monetaria-, el mercado debería prepararse para una corrección adicional del S&P 500 de entre el 7% y el 8%.
"Estamos en el proceso de destruir la confianza del país como socio comercial", advirtió también ayer el afamado inversor Bill Ackman, hasta ahora defensor de las políticas de Trump. La misma idea lanzaron desde el gigante JP Morgan Chase, cuyo presidente, Jamie Damon, también advirtió ayer en una carta a los accionistas que, pese a la fuerte corrección en las bolsas de estos últimos días, las valoraciones aún se mantienen "relativamente altas". "Estas fuerzas significativas y, en cierto modo, sin precedentes, nos obligan a mantenernos muy cautelosos", alertó. Está claro que los inversores no quieren nada que huela a riesgo ante una crisis de confianza total, de las más graves que se recuerdan desde el estallido de la pandemia. "Con mercados sin suelo claro y el crédito empezando a tensarse, ahora no se gana por comprar en mínimos, sino por saber esperar", apunta Javier Molina, analista de mercados de eToro.
La firma recuerda que ni siquiera se salva el denominado grupo de los Siete Magníficos (Nvidia, Microsoft, Apple, Tesla, Alphabet y Amazon), que ya pierde un 30% desde máximos. Y todavía no hay señales de que la caída libre haya terminado, a pesar del ligero repunte experimentado ayer por estas compañías.
"En nuestro mercado nacional, son los bancos los que juegan ahora ese papel correctivo que no parece tener fin", señaló. Ante este dramático escenario, la renta fija se mantiene como el activo refugio por excelencia para los inversores, frente a las fuertes caídas que acumulan otros activos de riesgo como las criptomonedas, con el bitcóin dejándose casi un 10% en dos sesiones.
Bankinter ha sido la última en aplicar un fuerte recorte a su recomendación de exposición a los mercados de renta variable. "Creemos que el daño de esta guerra arancelaria será semiestructural o estructural, imposible de revertir/reparar en el corto plazo y, por tanto, un perfil conservador no debería asumir ningún riesgo de pérdida". De hecho, han reducido del 20% al 0% la recomendación de inversión en Bolsa para los perfiles más conservadores. "Ninguno, ni siquiera el más agresivo, debería tener una exposición igual o superior al 50%", añaden.
El petróleo, a mínimos de cuatro años
El mercado del petróleo también ha comenzado a reflejar el miedo a un frenazo económico global por los aranceles. El barril de crudo Brent -de referencia en Europa- llegó a ceder ayer otro 5% hasta los 63 dólares, caída similar a la que registró el West Texas estadounidense, ya por debajo de los 60 dólares. Es cierto que el oro negro cotiza también los nuevos niveles de bombeo previstos por la OPEP+, mayores a lo estimado. Pero desde el anuncio de Trump el pasado 2 de abril el precio se ha hundido un 16%, hasta los actuales mínimos que no se veían desde 2021.