Decapitan al alcalde de Chilpancingo y dejan su cabeza encima de una camioneta
Alejandro Arcos tomó posesión hace una semana del cargo en el Ayuntamiento de Chilpancingo, donde también fue asesinado su secretario general a manos de bandas que se disputan el territorio


Publicado el 08/10/2024 a las 09:10
Alejandro Arcos había tomado posesión como alcalde de la ciudad mexicana de Chilpancingo hace una semana, pero este domingo su cadáver apareció en la capital del Estado de Guerrero, en una camioneta aparcada en la colonia Villa del Roble. Su cabeza fue hallada encima del vehículo, según el diario mexicano La Jornada, mientras que el resto de su cuerpo lo encotraron en el interior cubierto con una sábana.
Este hecho tiene lugar apenas tres días después del asesinato de Francisco Gonzalo Tapia, que había tomado posesión del cargo de secretario general del Ayuntamiento de Chilpancingo al mismo tiempo en el que Arcos se hizo con la Alcaldía.
El asesinato del alcalde fue condenado "de manera enérgica" por la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado: "Su pérdida enluta a toda la sociedad guerrerense y nos llena de indignación". Además, ordenó "intensificar los operativos de vigilancia y proximidad social en diversos puntos de Chilpancingo".
Representantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que Arcos pertenecía, denunciaron el homicidio. Su presidente, Alejandro Moreno, condenó los hechos a través de las redes sociales en un comunicado en el que pide la colaboración de la Fiscalía para esclarecer los dos asesinatos.
Por otra parte, Jesús Zambrano, presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), destacó que este hecho es una muestra de que Guerrero se encuentra "en manos de la delincuencia" y que solo es un ejemplo más de la "ausencia de gobenabilidad" en el Estado. Además, exigió que Claudia Sheinbaum, la nueva presidenta de México, tome cartas en el asunto.
El Estado de Guerrero es uno de los puntos más conflictivos del país centroamericano, ya que su proximidad al Pacífico lo convierte en una zona estratégica para el tráfico de drogas. El enfrentamiento entre las bandas criminales por hacerse con el control del territorio ha incrementado la violencia, que alcanza tanto a civiles, como a políticos y jueces.