EU-CELAC

Las diferencias en torno a Ucrania marcan la cumbre entre la UE y Latinoamérica

Los Veintisiete tratan de relanzar su relación con la región para cerrar el acuerdo con Mercosur y blindar el suministro de materias primas críticas

Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo; Lula da Silva, presidente de Brasil; Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España; y Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y del Caribe
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Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo; Lula da Silva, presidente de Brasil; Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España; y Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y del Caribe
Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo; Lula da Silva, presidente de Brasil; Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España; y Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina y del Caribe

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Agencia Colpisa

Publicado el 18/07/2023 a las 06:00

La cumbre entre la Unión Europea (UE) y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe) es una cita crucial a nivel político y comercial. El encuentro -que reúne estos días a 33 líderes latinoamericanos y del Caribe junto a los jefes de Gobierno de los Veintisiete- llega, además, en un momento geopolítico difícil, marcado por la guerra en Ucrania. "Es un imperativo político", reconoció este lunes el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell. Y es que la UE confía en que esta cumbre sirva como "punto de partida" para abrir el diálogo con la región y avanzar en el acuerdo con Mercosur.

La pandemia de la covid-19 y la salida temporal de Brasil de la CELAC en 2020 han retrasado esta cita durante ocho años. En ese tiempo, el mundo ha cambiado y ahora la lucha contra el cambio climático y la invasión rusa a Ucrania suponen un desafío a nivel global. Los bloques se encuentran divididos: los líderes europeos tratarán de introducir en las conclusiones una mención a la guerra -que los latinoamericanos tratan de evitar, mientras que la CELAC buscará "la reparación y compensación" por la época colonialista.

A su entrada, la mayoría de líderes latinoamericanos rechazaron hacer ninguna declaración sobre la agresión rusa y afearon a la UE que Ucrania acaparara el foco del encuentro. El presidente de turno de la CELAC, Ralph Gonsalves, hizo hincapié en que los Estados ya se han pronunciado en la Asamblea General de Naciones Unidas y defendió que posicionarse de nuevo "no tendría ninguna utilidad". Pidió, además, una "paz negociada" al conflicto.

EL PACTO, "UNA PRIORIDAD"

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó en su intervención "los millones" que los países europeos han gastado en "alimentar la maquinaria de guerra" -en referencia al apoyo en armamento a Ucrania y al aumento de su gasto en Defensa-. También aseguró que las sanciones "solo afectan a los sectores más vulnerables de la población". El dirigente brasileño y el presidente argentino, Alberto Fernández, coincidieron en que "dividir el mundo en bloques antagónicos es una insensatez".

A pesar de estas diferencias en torno a esta cuestión, que parecen irreconciliables, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, asegura que "hay un impulso positivo" para relanzar las relaciones con Latinoamérica. En su encuentro con el presidente brasileño, la dirigente comunitaria anunció inversiones por valor de 45.000 millones de euros a través del programa Global Gateway. Este plan tiene como objetivo aumentar las inversiones europeas, contribuir al desarrollo y contrarrestar la presencia económica de China en la región. Las dos potencias tuvieron un intercambio comercial de 369.000 millones de euros en 2022 y Latinoamérica supone un socio clave para asegurar el suministro de materias primas críticas para la transición ecológica, como el litio y las tierras raras, entre otros.

La UE trata igualmente de desbloquear el pacto de Mercosur, en punto muerto desde hace veinte años. Borrell confía en que la cumbre sirva para lograr "avances" que permitan cerrar el acuerdo para final de año. La presencia de Lula da Silva al frente de Brasil y la presidencia española del Consejo de la UE podrían relanzar las negociaciones.

 De hecho, el líder brasileño aseguró que "concluir el acuerdo de Mercosur es una de nuestras prioridades. Ese pacto debe basarse en la confianza mutua y la protección del medioambiente no puede ser una excusa para el proteccionismo", destacó, en referencia a las reservas de países como Francia, que piden que los productos latinoamericanos respeten los mismos estándares medioambientales que los europeos. El presidente de turno de la CELAC, sin embargo, enfrió las expectativas, vinculando ese desbloqueo a "la reparación por el genocidio del colonialismo". "Una vez tengamos eso podremos tener una base para las conversaciones", aseguró.

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