Biden se gana a los norirlandeses
El presidente de EE UU genera buen ambiente en su paso efímero por la conmemoración del Acuerdo de Viernes Santo y reclama un Gobierno en Belfast


Actualizado el 12/04/2023 a las 21:03
Joe Biden celebró este miércoles la estampa de una nueva Irlanda del Norte en la que "paz y oportunidades caminan juntas". En su único acto público en la provincia antes de que el presidente de Estados Unidos viajase a Dublín, puso el acento en el potencial económico de la región si protege el Acuerdo de Viernes Santo, que se firmó hace ahora veinticinco años.
Los prolegómenos de su aterrizaje en Belfast fueron complicados, porque Biden es percibido en el Reino Unido como un militante de la causa irlandesa. En la versión más reciente, durante la diplomacia entre Londres y Bruselas para resolver las tensiones creadas por el Protocolo irlandés del 'brexit', el presidente norteamericano rechazó las estrategias del Gobierno británico, especialmente las de Boris Johnson.
Sin embargo, este miércoles Biden llegó al estrado del modesto 'hall' en el que pronunció su discurso e inmediatamente apaciguó a sus críticos. Ofreció una prueba de su sentido de la realidad sobre la provincia. Afirmó en el nuevo campus de la Universidad de Ulster, en el centro de Belfast, que, en 1994, cuando visitó la ciudad por última vez, no se habría construido un edificio con tantos cristales. Los hubiesen destruido las bombas.
En Irlanda y Gran Bretaña hay un gran negocio de investigaciones y objetos de heráldica con clientes del universo anglosajón. Se han escrito muchas páginas estos días sobre los parientes del sur de Irlanda, pero Biden aclaró nada más comenzar el discurso que su apellido puede ser inglés y que es posible que estuviera conectado a hugonotes protestantes. El héroe actual de la diáspora católica irlandesa en Estados Unidos remató la faena recordando la contribución de los Ulster Scots a la historia constitucional y económica del país americano. Son descendientes de escoceses que emigraron al norte de Irlanda en las plantaciones coloniales del siglo XVI y XVII. Presbiterianos y otros norirlandeses actuales los identifican como sus antepasados.
Sir Jeffrey Donaldson, líder de la mayoría unionista, cuyo boicot de las instituciones ha derribado el sistema de Gobierno, contó a la BBC tras el discurso de Biden que, en la breve conversación por separado que los líderes políticos locales tuvieron con el presidente, le aseguró que no tenía intención de interferir en la política regional.
ELOGIOS AL PROTOCOLO
Calmó a los críticos, pero no dudó en elogiar el Protocolo reformado que han pactado Sunak y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Y en el corazón de su discurso sobre la futura prosperidad de Irlanda del Norte señaló que el acuerdo conocido como Marco Windsor ofrece una gobernación "estable y "predecible", que atraería más empresas americanas a Irlanda del Norte.
Son en este momento 230 firmas estadounidenses y 33.300 empleados. Sumarían más de 2.000 millones de inversión, según el presidente. Mencionando repetidamente la creatividad y energía empresarial de su joven audiencia, Biden afirmó que "los dividendos de la paz se ven en todos lados" y que "esto está sólo comenzando". Destacó la unidad política de los americanos en su interés por Irlanda del Norte.