Invasión de Ucrania
Rusia moviliza el submarino K-329, 'el torpedo del Juicio Final'
Su movilización ha puesto en aviso a los países aliados sobre la actual navegación de este buque bajo las aguas en el Ártico


Actualizado el 03/10/2022 a las 07:43
La movilización del submarino ruso K-329 Belgorod ha despertado las alertas de la OTAN, que ha puesto en aviso a los países aliados sobre la actual navegación de este buque bajo las aguas en el Ártico.
La principal diferencia militar de este sumergible respecto al resto de la flota naval de Rusia es que porta el denominado ‘arma del Apocalipsis’. Se trata de un supertorpedo capaz de viajar hasta 10.000 kilómetros de distancia con precisión y sin otorgar apenas opciones de ser detectado. No obstante, tanto Rusia como EE UU almacenan desde hace décadas misiles intercontinentales tan letales como éste.
La Alianza sospecha que la intención del Kremlin es probar la efectividad del torpedo, llamado Poseidón. De él ya se hablaba en 2015 como un arma capaz de cambiar las reglas de contravigilancia en el mar. Mide 20 metros de longitud y 2 de diámetro y se alimenta de un motor de propulsión nuclear, clave para viajar a una velocidad superior a 150 kilómetros por hora y disponer de una autonomía nunca vista en este tipo de artefactos.
En realidad, ‘el arma del Apocalipsis’, también conocido como Status-6, no es estrictamente un torpedo. Es un dron submarino que puede pilotarse a distancia y guiarse a un objetivo muy lejano. Su letalidad también desarrolla otro maquiavélico concepto. La carga nuclear puede explotar bajo el mar, lanzar al aire enormes masas de agua y generar un tsunami que produzca daños añadidos si lo hace cerca de la costa. Pero su mortal secreto parece consistir más bien en crear una lluvia radiactiva debido a la mezcla de los componentes atómicos con el agua del mar que sí podría matar a un gran número de personas y contaminar amplias superficies durante décadas.