EE UU
Trump justifica desde Irak la retirada de tropas de Siria: "Ya no somos tontos"
Irak es el único escenario de guerra donde Trump no ha prometido una rápida reducción de fuerzas, y es donde reclama su mayor victoria militar


Publicado el 27/12/2018 a las 16:31
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha defendido la retirada de las tropas estadounidenses de Siria durante su visita sorpresa a las tropas desplegadas en Irak. "Ya no somos tontos, amigos", ha dicho el magnate en su discurso frente a los militares y ha agregado: "Nuestra presencia en Siria no fue abierta y nunca tuvo la intención de ser permanente. Hace ocho años fuimos allí por tres meses y nunca nos fuimos".
Acompañado por la primera dama Melania Trump, el presidente emitió una nota de triunfo cuando se dirigió a los miembros del servicio estadounidense el día después de Navidad y advirtió que estaba comprometido a retirar tropas de guerras extranjeras incluso cuando los expertos de su administración se opusieran. "Los Estados Unidos no pueden seguir siendo el policía del mundo", dijo Trump. "No es justo cuando toda la carga está sobre nosotros, Estados Unidos". "Estamos esparcidos por todo el mundo", agregó el presidente. "Estamos en países de los que la mayoría de la gente nunca ha oído hablar. Y, francamente, es ridículo".
Irak es el único escenario de guerra donde Trump no ha prometido una rápida reducción de fuerzas, y es donde reclama su mayor victoria militar: la derrota del Estado Islámico en Mosul, la ciudad iraquí donde el líder del grupo, Abu Bakr Al-Baghdadi, declaró el inicio de su llamado califato.
El asalto a Mosul por parte de las fuerzas iraquíes, respaldado por estadounidenses, comenzó bajo el mando de Obama, pero culminó en el verano de 2017 con Trump en la Casa Blanca. El presidente informó que había rechazado la petición de los comandantes militares para permanecer en el país árabe durante otros seis meses. De hecho, la inesperada medida ha provocado la dimisión del secretario de Defensa, James Mattis, lo que demuestra la falta de consenso en el Pentágono sobre el tema.
Pese a que la decisión del dirigente de replegar las tropas de Siria y la mitad del contingente en Afganistán ha enfurecido a los aliados además de generar división entre las filas demócratas y republicanas, el mandatario ha asegurado que el Ejército estadounidense seguirá presente en Irak y que desde allí podrían reingresar en Siria, "si fuera necesario".
Trump dijo a los reporteros que Estados Unidos podría lanzar redadas y otras misiones en Siria desde las bases desplegadas en Irak. Tal medida reflejaría una de las estrategias propuestas por el Pentágono después de que el presidente anunciara la retirada de las tropas de ese país. "Si vemos que algo no está sucediendo con ISIS y no nos gusta, podemos golpearlos tan rápido y tan fuerte (*) realmente no sabrán qué diablos pasó ", ha mantenido Trump.
"Pero es hora de sacar a nuestros soldados", ha añadido. Ha declarado de nuevo que Estado Islámico está "casi derrotado" en contra de la opinión de sus aliados y de sus propios generales. Pero el magnate, después de dos años en la Casa Blanca, ha recuperado con este viaje la tradición de otros presidentes de visitar a las tropas desplegadas en zonas de conflicto durante la Navidad, algo que el año pasado no hizo y que enfureció a muchos. En esta ocasión además, la visita de Trump a la Base Aérea de Al-Asad llega en un momento en el que ha reafirmado su autoridad como comandante en jefe y en el que existe una gran agitación en el Pentágono tras la dimisión de Mattis y la también salida de la Casa Blanca del exgeneral John Kelly, dos de las personas más sensatas que rodeaban al impredecible personaje.
CANCELADA LA REUNIÓN CON EL PRIMER MINISTRO IRAQUÍ
Estaba previsto que el republicano se reuniera en Irak con el primer ministro del país, Adel Abdul Mahdi, pero el encuentro ha sido cancelado debido a "diferencias" sobre la organización de la reunión. La oficina del primer ministro de Irak ha indicado en un comunicado que "las autoridades estadounidenses habían informado del deseo de Trump de visitar Irak en la tarde del 26 de diciembre para felicitar al nuevo Gobierno iraquí y visitar a los soldados estadounidenses desplegados con las fuerzas de la coalición que apoyan a Irak en la lucha contra Estado Islámico". "Estaba prevista una recepción formal y un encuentro entre Abdul Mahdi y el presidente estadounidense, pero una diferencia en los puntos de vista sobre la organización de la reunión ha provocado que sea reemplazada por una conversación telefónica", ha señalado. Así, ha desvelado que Abdul Mahdi ha invitado a Trump a que visite Bagdad y ha manifestado que el presidente estadounidense ha invitado al primer ministro iraquí a realizar una visita a Washington. "Ambas partes han acordado continuar fortaleciendo las relaciones bilaterales", ha zanjado.
Por su parte, la Casa Blanca ha informado de que el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, se reunirá con el primer ministro iraquí el próximo 11 de enero. "Sanders dijo que el 11 de enero el secretario de Estado, Mike Pompeo, se reunirá con el primer ministro de Irak en Bagdad", ha indicado la Casa Blanca en un comunicado, refiriéndose a su portavoz, Sarah Sanders. Además, desde Washington han señalado que el primer ministro iraquí ha aceptado una invitación de Trump para una próxima visita, según Sanders. El magnate, en su regreso a casa, ha hecho una escala en la base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en la ciudad alemana de Ramstein. El avión presidencial Air Force One ha aterrizado en la madrugada del jueves en la localidad del estado federado de Renania-Palatinado. Después de una conversación inicial con los oficiales a bordo del Air Force One, Trump y la primera dama se han dirigido a un hangar, donde les esperaban numerosos soldados estadounidenses. "Hola, gente", ha saludado el presidente, al tiempo que estrechaba las manos de los presentes, según un comunicado de la Casa Blanca. Posteriormente, Trump y su esposa han posado para fotos y selfies con las tropas.