Ucrania prohíbe la entrada de rusos de entre 16 y 60 años
El Gobierno teme que 'voluntarios' o militares del país vecino se organicen contra Kiev tras los incidentes en el estrecho de Kerc


Publicado el 01/12/2018 a las 16:38
La espiral de confrontación bélica entre Rusia y Ucrania, tras el apresamiento el pasado domingo de tres navíos de la Marina ucraniana y sus 24 tripulantes por guardacostas rusos en el estrecho de Kerch, ha llevado a que las autoridades de Kiev adopten la decisión de prohibir la entrada en el país a todos los varones de nacionalidad rusa entre 16 y 60 años. La medida busca evitar que, como sucedió en los casos de Crimea y las regiones separatistas de Donetsk y Lugansk, 'voluntarios' rusos o directamente militares encubiertos acudan para formar milicias armadas que se unan a fuerzas separatistas o antigubernamentales dentro de Ucrania.
"Se ha reforzado la seguridad en los puestos de control y hemos restringido la entrada de extranjeros, en primer lugar hombres rusos con edades comprendidas entre los 16 y los 60 años", anunció ayer el jefe del Servicio Estatal de Fronteras de Ucrania, Petro Tsiguíkal, durante una reunión en presencia del presidente ucraniano, Petro Poroshenko. Señaló que, en casos extraordinarios, se concederán permisos por "razones humanitarias".
Poroshenko, por su parte, exigió unos controles más severos de registro en los órganos policiales de los rusos que ya viven en Ucrania, especialmente en las 10 provincias en donde está vigente durante un mes la ley marcial. Tsiguíkal no aclaró cuánto durará la prohibición de entrada en el país de varones rusos, pero los expertos aseguran que tal medida sólo puede aplicarse en situaciones de emergencia y, por tanto, desaparecerá cuando expire la ley marcial.
Moscú no responderá con la misma prohibición. La portavoz de Exteriores, María Zajárova, opinó que hacerlo "sería una locura" y apuntó que "Poroshenko trata de mantenerse en el poder y para ello está dispuesto a arrastrar a su país a una aventura que amenaza con tener consecuencias catastróficas".
En un comunicado conjunto, los ministros de Exteriores de los países del G-7 (Alemania, Canadá, EE UU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y la Unión Europea declararon ayer que "no hay justificación" para las acciones de Rusia en el estrecho de Kerch contra Ucrania. Estos países señalan en la nota que "no reconocemos ni lo haremos nunca la anexión ilegal de Crimea por parte de Rusia y reafirmamos nuestro inquebrantable apoyo a la soberanía e integridad territorial de Ucrania". Kiev recibió también el inesperado apoyo de Hungría, uno de los pocos aliados que le quedan al presidente ruso, Vladímir Putin, en la UE.
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, por su parte dijo en Buenos Aires que con toda seguridad la sanciones de la UE contra Rusia serán prorrogadas el mes que viene. Putin, que ha visto cómo su homólogo estadounidense, Donald Trump, cancelaba en el último momento la reunión que había concertado con él en la cumbre del G-20 en Argentina, dijo que "la competencia indigna está reemplazando al diálogo ético basado en la igualdad entre los Estados y se extiende la práctica viciada de recurrir a sanciones unilaterales e ilegítimas".