Deserción en masa de las familias de las víctimas en el funeral de estado
"No queremos ceremonias-farsa. Nuestros hijos no son un instrumento para las pasarelas públicas", denuncian


Publicado el 18/08/2018 a las 12:44
"No queremos ceremonias-farsa. Nuestros hijos no son un instrumento para las pasarelas públicas. Nos los llevamos adonde supimos protegerles y recibirán el adiós entre quienes los han querido". Roberto Battiloro es el padre de Giovanni, uno de los cuatro jóvenes de Torre del Greco fallecidos el pasado martes en el derrumbe del puente Morandi de Génova. Los cuatro amigos de esta localidad de las afueras de Nápoles iban a pasar las vacaciones a la ciudad francesa de Niza pero se quedaron por el camino.
Como los ataúdes de otros trece de los 38 fallecidos en la tragedia del viaducto, tampoco los de Giovanni, Matteo, Gerardo y Antonio estarán en el recinto ferial de Génova donde se celebrarán los funerales de Estado ante el presidente de la República, Sergio Mattarella, y las más altas autoridades del país.
Los padres de los cuatro jóvenes napolitanos optaron por celebrar ayer las exequias en la iglesia de su localidad. "Es el momento del sufrimiento, pero no estamos ciegos. No estamos en condiciones de hacer polémicas políticas con este Gobierno o con los precedentes, pero el desinterés y la falta de cuidado hacia los ciudadanos son evidentes. Ahora que nos dejen llorar en privado", reclamó Battiloro en el diario 'Il Mattino'.
Como otros familiares de las víctimas, advirtió que a partir de ahora va a dedicar su vida a exigir justicia para que tragedias de este tipo no vuelvan a repetirse. "Mi abogado ya ha presentado una denuncia", señaló. Nunzia, la madre de Gerardo, consideró que era un sinsentido participar en un funeral de Estado cuando el propio Estado es responsable de lo sucedido. "Que no se permitan hacerse ver. La pasarela de políticos ha sido vergonzosa".
La queja contra las autoridades no vino sólo de los familiares de las víctimas de Torre del Greco. Denise, hermana de Andrea Vittone, fallecido en el puente Morandi junto a su esposa y sus dos hijos, rechazó igualmente el solemne funeral de hoy porque "no tengo confianza en este Estado". Las exequias de estas cuatro víctimas tendrán lugar de forma privada en Pinerolo, la localidad de la provincia de Turín donde vivían. La deserción en masa a los funerales que serán oficiados por el cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova, muestra el profundo malestar que la tragedia ha provocado en la sociedad italiana y la falta de confianza ante las instituciones y la clase política. "Son pocos los que participarán en los funerales de Estado. No quieren participar en la pasarela y les entiendo. Si en lugar de gastar el dinero en venir aquí se lo dieran a esta pobre gente estaría mejor", comentó el sacerdote Mauro Brezzo, capellán del hospital San Martino de Génova, que estos días conforta a los heridos y a los familiares de las víctimas.
