Kim Jong Un, recibido con honores en Pekín antes de la cumbre con Trump
El líder norcoreano se compromete ante su homólogo chino, Xi Jinping, a desnuclearizar la península de Corea.


Publicado el 28/03/2018 a las 17:53
El líder norcoreano Kim Jong Un ha realizado su primer viaje oficial a China, seis años después de haber heredado el poder absoluto de su padre y de haber conducido a Corea del Norte a logros nucleares inéditos, pero que han desencadenado una crisis mundial y llevado al país al ostracismo internacional.
Para Kim, este viaje supone su estreno en la escena diplomática y ha elegido a China, su aliado tradicional, para dar el primer paso de cara a la reunión prevista para mayo con el presidente estadounidense Donald Trump y con el surcoreano, Moon Jae In.
Con el encuentro de Kim y Xi se contrarresta el distanciamiento creciente entre los dos aliados tras meses de frías relaciones entre Pekín y Pyongyang. El régimen norcoreano busca apoyo en el gigante asiático de cara a la cumbre prevista en mayo con Trump y Moon.
Además, China es el mayor socio comercial de Corea del Norte y el país que puede asfixiarle económicamente. Por su parte, Beijing no quiere perder influencia en la región y quedar fuera de la mesa de negociaciones a tres bandas entre el líder de EEUU y los de ambas Coreas.
Kim se ha reunido en Pekín con el presidente chino, Xi Jinping en la mañana del miércoles y se ha comprometido a contribuir a la desnuclearización de la península de Corea. Ha aseverado que la situación ha mejorado después de que Corea del Norte tomara la iniciativa para reducir las tensiones en la zona. Además, ha manifestado que está determinado a transformar las relaciones intercoreanas haciendo uso de la reconciliación y la cooperación.
"Es nuestra decisión comprometernos con la desnuclearización de la península de acuerdo con los deseos de los exlíderes Kim Il Sung y Kim Jong Il", ha continuado Kim, que ha garantizado que está dispuesto a dialogar con Estados Unidos y Corea del Sur, así como a reunirse con los líderes de los dos países.
"El asunto de la desnuclearización de la península de Corea puede resolverse si Estados Unidos y Corea del Sur responden a nuestra buena voluntad y crean una atmósfera de paz y estabilidad mientras se toman las medidas pertinentes para lograr la paz", ha explicado Kim, que ha acudido a China con junto a su mujer, Ri Sol Ju.
Desde Estados Unidos y Corea del Sur han aplaudido la nueva disposición del líder norcoreano. De hecho, las autoridades estadounidenses han asegurado que el encuentro entre Kim y Xi es una muestra de los buenos resultados obtenidos por la campaña de presión impuesta al régimen tras su escalada armamentística y nuclear.
"El Gobierno chino se ha puesto en contacto con la Casa Blanca para informar sobre la visita de Kim Jong Un a Pekín. El mensaje incluye unas palabras para el presidente Donald Trump, que ya han sido puestas a su disposición", ha indicado la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un comunicado.
El texto recoge que "Estados Unidos se mantiene en contacto con Corea del Sur y Japón" en el marco de los diferentes movimientos que están teniendo lugar en la región, donde los aliados de Estados Unidos buscan la desnuclearización de la península de Corea.
"Vemos esta visita como una prueba de que nuestra campaña de máxima presión sobre Corea del Norte está creando una atmósfera adecuada y propicia para el diálogo con Pyongyang", ha señalado Sanders.
Por su parte, el Gobierno surcoreano ha dado la bienvenida al encuentro entre los dos líderes comunistas y ha confiado en que la cumbre bilateral contribuya a "la desnuclearización y a construir la paz en la península de Corea".
La Presidencia surcoreana ha anunciado el miércoles que el consejero de Estado de China para las Relaciones Exteriores, Yang Jiechi, visitará el jueves Corea del Sur para poner al corriente a las autoridades del país de los detalles de la reunión celebrada en Pekín entre Kim y Xi.
RELACIONES BILATERALES
Xi Jinping ha dado la bienvenida a Kim en nombre del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y ha agradecido al líder norcoreano el mensaje de enhorabuena enviado tras su reelección al frente del partido en el marco del 19º Congreso Nacional.
Según ha recogido la agencia de noticias Xinhua, la visita de Kim, que ha tenido lugar en un momento de gran importancia para los países de la región, constituye para el dirigente chino un reflejo de la relevancia que tienen las relaciones entre China y Corea del Norte para su líder y su partido.
Ambos líderes han destacado la importancia de llegar a acuerdos sobre materias de mutuo interés y han indicado que el buen estado de las relaciones bilaterales entre Corea del Norte y China suponen una "elección estratégica común" que actúa en beneficio de los dos países.
En este sentido, el dirigente chino ha asegurado que está dispuesto a "trabajar con Corea del Norte y mantenerse fiel a sus aspiraciones originales para impulsar un desarrollo duradero, sano y estable que beneficie a los pueblos de los dos países y contribuya a la paz regional, la estabilidad y el desarrollo".
Kim, por su parte, ha reiterado la importancia de que Xi haya vuelto a ser elegido al frente del país y ha insistido en que era su obligación acudir a China para felicitar al presidente en persona tal y como marca la tradición.
MAXIMIZAR LA COMUNICACIÓN
En relación con la situación en la península de Corea, Kim ha explicado que se han producido cambios importantes, por lo que consideraba que era necesario hablar con Xi en persona.
Asimismo, Xi y Kim han acordado mantener las relaciones bilaterales, maximizar la comunicación y la confianza entre los dos países, impulsar la cooperación en diferentes áreas y poner en marcha un desarrollo pacífico en la región.
Los defensores de los Derechos Humanos afirman que en Corea del Norte los abusos son generalizados y que entre 80.000 y 120.000 personas están detenidas en campos.
Aún así, el líder se ha esforzado por mostrar su cara más amable, al menos en la propaganda oficial.
A diferencia de su padre, Kim Jong Il, que pocas veces sonreía o hablaba en público, las imágenes que distribuye el régimen, muestran a un personaje más accesible que sonríe o bromea con los militares de los que se rodea.
La primera parte de la vida de Kim Jong Un sigue siendo un enigma en gran parte. Su fecha de nacimiento precisa, a principio de los años 1980, nunca ha salido a la luz. Su madre, una bailarina coreana nacida en Japón, la tercera esposa de su padre, habría muerto en 2004 de cáncer de mama.
Su boda no se hizo pública hasta julio de 2012, con la aparición de unas fotografías de una joven, Ri Sol-Ju. La prensa surcoreana informó de que la pareja tuvo a su tercer hijo a principios de 2017. El líder supremo de Corea del Norte cursó parte de sus estudios en Suiza, donde su tía materna Ko Yong-Suk y su esposo se ocupaban de él.
El personal de la escuela y sus amigos, que según la prensa ignoraban que perteneciera a la familia gobernante de Corea del Norte, recuerdan a un niño tímido al que le gustaba esquiar y las películas de Jean-Claude Van Damme.
Pero, desde que tenía 8 años, Kim supo que estaba destinado a gobernar su país, aunque no comenzó a aparecer en público hasta 2008, cuando el régimen comenzó a preparar la sucesión dinástica tras el accidente cardiovascular de su padre.