Aparcamiento Regulado
¿Acierta el Ayuntamiento extendiendo la zona azul a la Rochapea?
El Ayuntamiento de Pamplona ha anunciado que en 2019 entrará en vigor la zona azul en la Rochapea, que contará con 3.695 nuevas plazas de estacionamiento regulado.
A favor
Saioa Rolán
La Rochapea se ha convertido en el parking del Casco Antiguo de Pamplona. Un aparcamiento que tiene colgado el cartel de ‘completo’ casi todo el día y por cuyas calles circulan sin cesar un sinfín de vehículos, como en una especie de juego de la silla aburrido y con malos humos. En definitiva, mucho tráfico y, por ende, demasiados atropellos. El problema, sin duda, afecta, preocupa y desespera sobre todo a los vecinos. Y yo, como implicada, no puedo más que aplaudir la implantación de la zona azul. Los vecinos pagaríamos 50 euros al año -ni llega- y nos olvidamos: tendremos plaza de aparcamiento en la puerta de casa, cruzar un paso de peatones dejará de ser un deporte de riesgo, reduciremos el gasto en gasolina y dispondremos de más tiempo para invertir en asuntos más útiles que dar vueltas y más vueltas a la manzana. Todo ventajas por el equivalente a un par de cervezas al mes, oigan. Yo lo tengo claro, píntenme el barrio de azul.
En contra
José Mari Belcos
¿Es necesario encontrar soluciones a los problemas de tráfico en el barrio de la Rochapea? Sin duda. ¿Es la implantación de la zona azul la mejor solución? Aquí sí que surgen más dudas. Más allá del exiguo apoyo entre sus vecinos -332 encuestados sobre más de 25.000 censados según los últimos datos del Ayuntamiento-, hay razones que obligan a cuestionar esta decisión. En primer lugar, ni siquiera los propios responsables municipales lo deben tener muy claro cuando no han hecho una apuesta clara por su implantación, ya que no lo harán de forma definitiva sino que analizarán a posteriori su efectividad. Mientras tanto, los vecinos sufrirán los efectos adversos el experimento. En segundo lugar, no todo el barrio sufre la misma concentración de coches que los lugares más cercanos al Casco Antiguo, luego se va a perjudicar a zonas donde el problema no es tan acuciante. Pero, además de estas razones, cabe pensar que el pago no es la solución para todo, o al menos no para un problema como el de la vialidad, que exige soluciones más acordes a los tiempos que corren.