La trampa del presente continuo
Publicado el 31/10/2026 a las 08:21
Arkad, protagonista de El hombre más rico de Babilonia, de George S. Clason, consiguió convertirse en el hombre más rico de su ciudad gracias a una regla sencilla: “De cada diez monedas que ganes, guarda una para ti”. Es decir, antes de pagar a nadie, reserva una parte para construir tu patrimonio. Por eso me resulta llamativo que el Gobierno de Navarra ofrezca a sus empleados públicos anticipos de sueldo de hasta 3.000 euros, a devolver en 24 mensualidades y sin coste adicional (Orden Foral 199/2006). Aunque pueda ser un recurso útil para afrontar necesidades económicas, también invita a reflexionar sobre hasta qué punto hemos normalizado disponer hoy de ingresos futuros en lugar de fomentar una cultura del ahorro.
Vivimos acostumbrados a financiar coches, teléfonos, muebles e incluso nuestras vacaciones. Nos preocupa más lo que tenemos que pagar cada mes que el coste real de aquello que compramos. Así, disfrutamos hoy de bienes que seguiremos pagando mañana, comprometiendo nuestra libertad futura.
No se trata de rechazar los anticipos ni de juzgar a quienes los necesitan. Se trata de preguntarnos si basta con facilitar dinero cuando hace falta o si una Administración pública debería también fomentar la educación financiera y promover el ahorro y la inversión responsables. Quizá debamos dejar de preguntarnos cuánto dinero podemos adelantar y empezar a pensar cuánto patrimonio podemos construir. Ahorrar no consiste solo en acumular dinero, sino en ganar tranquilidad y capacidad para decidir sin depender de la siguiente nómina. Navarra necesita más Arkads.
Noel Goñi Puerta, docente de Organización Industrial y Legislación - Enseñanzas Arscas Superiores y Profesionales.