La otoñada
Publicado el 08/10/2026 a las 07:28
Desde el punto de vista de la climatología, el mes de septiembre en su totalidad pertenece al otoño. Si los fenómenos atmosféricos se ajustaran a la normalidad, el primer soplo del otoño se notaba en Pamplona a finales de agosto. Las lluvias, con vago secreto de ternura, refrescaban el ambiente, sazonaban la tierra y generaban abundancia de pastos. Pero este año la otoñada prácticamente se ha retrasado hasta la festividad de San Miguel. Los meses del verano han sido muy cálidos y secos, y septiembre, a pesar de que el tiempo de la luz se acorta, ha sido la prolongación del verano. Basta cotejar los datos de temperatura y precipitación. En septiembre normalmente penetran masas de aire más frío, que originan precipitaciones asociadas a las tormentas.
Pero en este septiembre las lluvias apenas nos han visitado y las tormentas han amagado sin virulencia y eso que es el mes más tormentoso y diluviano del año. Algún refrán nos puede ayudar a entender este mes ora tranquilo, ora violento: “Del mes que entra con abad (San Gil) y sale con fraile (San Jerónimo), Dios nos guarde”; “Septiembre es frutero, alegre y festero”; “Septiembre benigno, octubre florido”; “Buen tiempo en septiembre, mejor en diciembre” (A. Rivera) . Para los agricultores septiembre marca el inicio del año agrícola. Es para ellos tiempo de análisis y predicciones. Para el resto de los vivientes el deseo de la lluvia serena , de la temperatura suave y del aire limpio y húmedo. Al poeta le agrada en esta estación que los días muestren cansancio, que las noches se enfríen un poquito más y que se pueda pasear por senderos entre tierras recién abiertas y mojadas (Muñoz Rojas). Con tanto calor que ha hecho no me he percatado de si las golondrinas se han ido. Dice el refrán: “Cuando la Virgen llega (Natividad de María , 8 de septiembre), la golondrina se va”.