¿De quién es la calle?
Publicado el 24/09/2026 a las 07:24
En Pamplona hemos conseguido algo: que peatones, coches, bicicletas y patinetes compartan las calles y estén convencidos de que los demás sobran. Todos tenemos una historia. El peatón que exige respeto al patinete mientras camina por el carril bici. El ciclista que pide seguridad mientras se salta un semáforo porque “no venía nadie”. El conductor que reclama civismo mientras aparca donde no debe “solo dos minutos”. Y el del patinete que exige que le dejen circular después de adelantar a dos personas a diez centímetros. Lo fascinante es que todos somos víctimas en la historia que contamos y casi nunca somos el problema. Esta semana el Ayuntamiento de Pamplona acordó reforzar las actuaciones para garantizar el cumplimiento de la normativa de bicicletas y VMP y detectar “puntos negros” y espacios de mayor conflictividad. Perfecto. Las normas hacen falta. Pero quizá nos estamos equivocando de enemigo.
El problema no tiene dos ruedas, cuatro ruedas o dos piernas. Aparece cuando creemos que tener razón nos da permiso para comportarnos como si los demás no existieran. Quizá la modernidad no sea eliminar coches, bicis o patinetes, sino recordar algo más sencillo: La calle no es nuestra. Es de todos.