Cuando lo público deja demasiadas preguntas
Publicado el 27/08/2026 a las 07:41
Lo ocurrido en los últimos procesos selectivos y en la posterior organización de plazas del Conservatorio Superior de Música de Navarra merece explicaciones públicas, claras y documentadas.
Las últimas oposiciones han dejado demasiados interrogantes: relaciones profesionales y académicas previas entre personas implicadas, decisiones difíciles de comprender y circunstancias que han generado dudas sobre la necesaria apariencia de imparcialidad que debe presidir cualquier proceso de acceso al empleo público.
Ahora, las Adjudicaciones Telemáticas de Plazas vuelven a suscitar preguntas. Resulta difícil comprender que determinadas plazas se completen con horas correspondientes a otras enseñanzas mientras, simultáneamente, horas propias de aquellas se ofertan separadamente para nuevas contrataciones. ¿Quién decide esta distribución? ¿Con qué criterios? ¿Por qué se configura de esta manera? ¿Qué consecuencias tiene sobre las personas que pueden acceder a esas plazas?
No afirmamos que exista ilegalidad. Pedimos transparencia precisamente para poder descartarla. Un conservatorio público no puede generar la apariencia de que las afinidades, relaciones personales o círculos profesionales puedan influir en decisiones que afectan al empleo público. Aquí deben prevalecer igualdad, mérito, capacidad, objetividad y transparencia.
Si todo responde a criterios técnicos, objetivos y conformes a Derecho, debería ser sencillo explicarlo y acreditarlo. No necesitamos un conservatorio de amigos, conocidos o afinidades. Necesitamos una institución pública en la que las reglas sean claras e iguales para todos. Cuando se acumulan demasiadas preguntas, la solución no es el silencio.La solución es dar respuestas.