¿Vacaciones sin móvil?
Publicado el 02/06/2026 a las 07:17
Se acerca el verano y con él las vacaciones, ese descanso de unos días para quienes económicamente pueden permitirse salir de su lugar de residencia, lo que coloquialmente llamamos “cambiar de aires”. Se emprende esta pequeña aventura con lo necesario: prendas y objetos adecuados al lugar elegido. Si hay niños en el desplazamiento, la atención es mayor para que dispongan de juegos, libros y entretenimiento.
Y no puede faltar el móvil con su cargador. Ese objeto indispensable que nos acompaña en todo momento. Pero ¿no decíamos que íbamos a descansar? ¿Se imaginan irse de vacaciones sin el móvil? Para muchos sería un drama, un verdadero calvario no poder hacer fotos, enviar mensajes de los lugares recorridos a sus contactos. Tal vez, el móvil en muchos casos, en lugar de relajar la tensión del trabajo diario, altera aún más el organismo de la persona sometida al estrés de la vida moderna. De hecho, es tal su significado que muchas empresas envían a sus trabajadores, incluso durante el periodo vacacional, con el kit digital para seguir trabajando, aunque sea “de otra forma”. Quizá el verdadero descanso no consista solo en cambiar de aires, sino en aprender, de verdad, a desconectar. Sería valioso preguntarnos: ¿estamos más disponibles para los demás, o más disponibles para el trabajo? ¿Nos sirve el móvil para disfrutar o para comprobar que hemos vivido? Las vacaciones podrían ser un espacio para recuperar la atención plena, el silencio, la conversación cara a cara. No se trata de demonizar el móvil, sino de usarlo con intención, no por inercia. ¿Somos libres o esclavos de esta herramienta del presente siglo? Desconectar no es perderse algo; es ganar tiempo para uno mismo.