Humanidad, empatía y medicina
Publicado el 17/05/2026 a las 08:29
Quisiéramos compartir una experiencia vivida recientemente en el Complejo Hospitalario de Navarra que, en tiempos donde tantas veces predominan las críticas al sistema sanitario público, merece también ser contada y reconocida.
Una persona con síndrome de Down de nuestra familia, ingresó hace unos días. Fueron momentos de preocupación, pero desde el primer instante encontramos algo que va mucho más allá de la profesionalidad médica: humanidad. Durante su estancia inicial en planta recibió un trato extraordinario por parte de enfermeras, auxiliares y resto del personal sanitario. Le cuidaron con cariño, paciencia y una cercanía que le hizo sentirse seguro y querido en un momento difícil. Tanto fue así que, cuando llegó el momento de trasladarle a otro pabellón, cerca de los especialistas asignados, insistía una y otra vez en que quería quedarse con “sus” enfermeras y auxiliares, porque -según decía- “me cuidan muy bien”. En la nueva planta volvió a sentirse acompañado y atendido con la misma empatía y dedicación. Finalmente, recibió el alta con resultados positivos, para enorme alegría de todos. Pero quizá el momento más emocionante llegó justo antes de marcharnos del hospital y regresar a casa. Nuestro muchacho quiso volver a la primera habitación para despedirse del personal que le había atendido al principio. Necesitaba darles las gracias a su manera, con afecto sincero y emoción verdadera. Y allí vivimos una escena profundamente humana, llena de abrazos, sonrisas y lágrimas contenidas.
A veces olvidamos el enorme impacto que tiene el buen trato en las personas enfermas y en sus familias. La medicina cura muchas veces con tratamientos y diagnósticos, pero también con la mirada, la paciencia, la escucha y la dignidad con la que se acompaña a cada paciente.
Por eso quisiéramos trasladar públicamente nuestro agradecimiento a todos los profesionales que atendieron a nuestro familiar en el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea. Porque hicieron mucho más que cumplir con su trabajo. Hicieron que una experiencia difícil estuviera llena de calidez humana. Y eso no se olvida.
Familia Aguinaga Mendióroz