Domingo de Pascua: la alegría que vuelve
Publicado el 05/04/2026 a las 08:27
El Domingo de Pascua llega de madrugada, sin hacer ruido, casi de puntillas, como esas buenas noticias que uno no espera… pero que, cuando llegan, lo cambian todo. Después de días densos, de preguntas sin respuesta y de momentos en los que todo parecía cuesta arriba, aparece algo distinto. No siempre es espectacular. A veces es algo sencillo: una conversación que reconcilia, una preocupación que se aligera, una sonrisa que vuelve sin saber muy bien por qué.
La vida tiene esa capacidad sorprendente de abrirse paso. Incluso cuando parecía cerrada. Incluso cuando uno ya no contaba con ello. No se trata de una alegría ingenua, de esas que niegan las dificultades. Es otra cosa. Es una alegría más serena, más consciente. Una alegría que ha pasado por el dolor y, por eso, tiene más fondo.
Todos hemos tenido algún ‘domingo de Pascua’ en la vida. Ese día en que, sin grandes explicaciones, algo encaja de nuevo. Y uno respira. Y vuelve a mirar hacia delante. Y es que, por muy larga que sea la noche, la mañana acaba llegando. Las cosas pueden recomponerse. Siempre hay espacio para empezar de nuevo. Sin hacer ruido. Pero de verdad.
Carlos Andreu Pintado