El "atraco" al parque de Echavacoiz Norte
Publicado el 27/03/2026 a las 07:30
El Ayuntamiento de Pamplona parece haber encontrado un filón en los barrios periféricos para tapar sus agujeros de gestión. Bajo el eslogan de la emancipación de 11.000 jóvenes, pretenden hormigonar la zona verde de la calle Remiro de Goñi. Pero tras la propaganda se esconde una maniobra que desprecia al vecino y manipula la realidad. Hablemos de esos 11.000 jóvenes. El Ayuntamiento usa el Censo de Nasuvinsa 2025 como si fuera una lista de emergencia, cuando es un registro que incluye a quienes buscan “mejorar” su vivienda, jóvenes de toda Navarra que jamás vendrían al barrio e incluso a quienes se apuntan solo para acumular antigüedad. ¡Ni siquiera es obligatorio residir en Navarra para inscribirse! Así es. Usar esta masa estadística para justificar la destrucción de un parque es una trampa técnica impropia de una institución que debería velar por el bienestar de sus barrios, no por el maquillaje de sus estadísticas.
La solución que proponen es el “modelo rotacional”: pisos de paso para solo 3 o 4 años. ¿Es esa la emancipación que prometen? ¿Un albergue con fecha de caducidad? Mientras, el edificio de Avda. Pamplona 21, vacío 14 años, acabó convertido el año pasado en un aparthotel turístico privado. Para el negocio hotelero hubo alfombra roja; para nuestro pulmón verde, la tarjeta roja. Etxabakoitz no es un caso aislado; es el “modus operandi” de la calle Sangüesa 2023-24: tratar el suelo dotacional como un tablero de Monopoly. No falta suelo; ocurre que, en noviembre 2024, el Ayuntamiento prefirió “hacer caja” adjudicando la parcela B-5 de Arrosadía por 1.923.000 € a una constructora privada, en lugar de edificar para esos jóvenes que ahora dicen que tanto urgen. Los vecinos hemos aprendido: la ciudad es de quienes la viven, no de quienes la dibujan con prisas electorales.