San Valentín jotero
Publicado el 09/02/2026 a las 07:27
Se aproxima la fiesta de San Valentín. He pensado que no está mal recordar aquellas jotas que hablan de amor y enamoramiento, siguiendo el consejo de Ricardo Ollaquindia: “La jota para ser jota/ tiene que salir del alma; tiene que hablar de amores o tiene que hablar de patria”. Raimundo Lanas nos recuerda: “Es el más lindo querer/ el querer sin esperanza; yo te quiero y nada espero, mira si te quiero bien”. Julián Gayarre lo borda: “El marco de tu ventana/ todo está lleno de estrellas; así que te asomas tu, sale el sol y se van ellas”. Y en Tafalla no se quedan rezagados: “Qué resalada es usted/ la sal se le va cayendo; y yo como voy detrás toda la voy recogiendo”.
Las recordadas Hnas. Flamarique se acuerdan de la guerra de Marruecos: “Un buen tafallés puso en su cantar, la sal de su tierra en una bella jota/ zumba que zumbó polvo de cañón, en el Gurugú del África entera; los moros lloraban y también decían qué jotica es esta que nos roba el alma, y hasta se metió en el corazón de una pobre mora que de pena llora”. No me olvido de Milagro: “Navarrica, navarrica, qué linda eres qué guapa estás/ Qué te das por las mañanas; qué perfumas los caminos; qué linda eres que guapa estás, con la esencia de tu cara”. Y en el teatro Gayarre disfruté de esta composición: “Con gracia te vas criando/ como la espiga del trigo; mientras te estoy esperando, para casarme contigo”. Y del maestro Turrillas esta “guapa” jota : “Para encontrar un cariño/ que te llene el corazón; búscalo en tierra Navarra, en La Rioja o Aragón”. Y mi amigo Joaquin Zabalza, no puede faltar: “No des al aire suspiros/ cuando salgas al balcón; que de todos tengo celos, y el aire es murmurador”. Y el gran José Luis Lizarraga: “Cuando raya la mañana/ al campo me voy cariño; qué corto se me hace el día, si estoy soñando contigo”. De mi compañero Javier Carricas: “Voy cantando hasta tu casa/ alegremente cantando; voy cantando porque sé, que allí me estás esperando”.
Me despido con esta anécdota. Al ser preguntado el P. Ordóñez ¿qué jota le gusta más? respondió: “Como la perdiz herida/ que se va a morir al Soto; así está mi corazón, cuando te veo con otro”.