Política de paguitas
Publicado el 09/02/2026 a las 07:25
Una de las características de la política que Sánchez ha venido desarrollando desde que accedió a la Moncloa ha sido la de concebir innumerables ayudas económicas a colectivos varios, con la esperanza de que, llegadas las elecciones, se conviertan en votos favorables. La última ocurrencia “made in Moncloa” ha sido la reciente reforma del Ingreso Mínimo Vital (IMV) por la que, a partir de 2026, se reconoce su percepción también a jóvenes mayores de 23 años aunque vivan en el domicilio paterno. El cambio de criterio es sustancial, ya que, anteriormente, la convivencia familiar prácticamente excluía la posibilidad de acceso a la mencionada ayuda. Ahora, aunque el joven mayor de 23 años tenga cubiertas sus necesidades de alojamiento y manutención con el esfuerzo de sus padres, puede llegar a percibir hasta 733€ al mes para cubrir sus otras necesidades. Yo creía que el Ingreso Mínimo Vital era para cubrir necesidades básicas, alojamiento y manutención, pero con esta nueva incorporación, jóvenes mayores de 23 años que ya las tienen cubiertas al vivir en el domicilio paterno, se amplía el concepto de necesidad básica y pasan a cubrir también las aficiones y el ocio de los beneficiarios. Todo esto será muy beneficioso para que Sánchez siga en la Moncloa, pero es muy negativo para la sociedad en general, ya que, como mÍnimo, desincentiva que nuestros jóvenes se esfuercen por labrarse un futuro trabajando, como hicimos nosotros en su momento. Los efectos perniciosos de esta política de paguitas los veo cada vez más claros en nuestra sociedad.