La infancia en un escaparate
Publicado el 29/01/2026 a las 07:36
La creciente exposición de menores de edad en las redes sociales se ha convertido en una práctica tan habitual que, en muchas ocasiones, deja de percibirse el riesgo que realmente implica. Muchos padres comparten contenido de sus hijos en redes sociales porque quieren mostrar momentos familiares. Sin embargo, creo que esto es un error. Publicar contenido de menores, especialmente cuando no tienen edad para comprender ni autorizar el uso de su imagen, vulnera su derecho a la intimidad y puede generar consecuencias a largo plazo. Por un lado, la publicación constante de fotografías y vídeos de menores crea una huella digital que ellos no han elegido. Además, creadores de contenido como María Pombo, que a menudo muestra momentos familiares, no son conscientes de la cantidad de datos que revelan de sus hijos como uniformes escolares, lugares que frecuentan, fechas de cumpleaños, rutinas diarias... El problema de esto es que no sabemos a quién le puede llegar esa información y cualquier fotografía publicada puede ser reenviada o manipulada, incluso si después se intenta borrar.
Por otro lado, debemos tener en cuenta que, si los propios adultos exponen la vida de los menores sin límites, ¿cómo vamos a pedir a los jóvenes que sean responsables con su privacidad? Hoy en día, está normalizado que los padres suban contenido en redes sociales sobre sus hijos. Pero ¿no os resulta contradictorio que protejamos en tantos ámbitos a los menores, pero relajemos esa protección cuando se trata de su anonimato?
*Marta Martínez de Murguía Muruzabal es alumna de 1º de Bachillerato de Jesuitas Pamplona.