El cansancio no es aprendizaje
Publicado el 10/01/2026 a las 08:34
Hoy en día, los estudiantes nos enfrentamos a una presión académica significativa, lo que puede implicar profundos problemas de bienestar. Está más normalizado estudiar con estrés que por placer, como si disfrutar fuese un lujo académico. La sociedad está acostumbrada a ver alumnos cargando con café, ojeras y horarios imposibles. Un estudio e la PMC indica que más del 70% de los estudiantes dormimos menos de lo necesario durante la época de exámenes. Los alumnos nos quitamos tiempo libre y personal para llegar a todo. ¿Desde cuándo aprender ha pasado de ser descubrir a aguantar?
No hablo solo de la presión académica, sino de la cultura del rendimiento: comparación constante, competitividad y plataformas que notifican trabajo y notas a cualquier hora. Además, la frase “si estás cansado es porque te esfuerzas” se ha convertido en la justificación perfecta para ignorar el bienestar. A menudo los alumnos sacrificamos deportes y tiempo de descanso para completar las tareas, porque vivimos con la idea de que “descansar es perder el tiempo”. ¿Es realmente esta la educación que queremos potenciar?
Es por esto por lo que considero necesario repensar la relación entre el estudio y el bienestar. Además, aprender no debería ser un sacrificio permanente, sino crecimiento e interés. Ya es hora de que los planes educativos prioricen el bienestar, el equilibrio y el descanso, ya que parece que solo quien vive al límite merece mejores resultados. Si no frenamos este problema, tendremos una generación preparada académicamente, pero sin motivación ni interés por aprender y descubrir.